Marcela Lecuona

PAULA.

“Recordó que los sueños de los hombres pertenecen a Dios y que Maimónides ha escrito que son divinas las palabras de un sueño…”

Borges. El milagro secreto.

 

Estaba incómodamente sentada en su cama, su cuarto estaba un poco desordenado, era la primera vez que me dejaba entrar. Me moría de nervios porque sabía lo que iba a pasar.

Se paró a desvestirse, pero no por completo, se dejó la ropa interior puesta. Era muy alta y delgada. Pude ver su piel completamente blanca, era tan transparente que se asomaban sus delgadas venas debajo. Sus caderas eran tan voluminosas que contrastaban con su finísima cintura y sus pechos no muy grandes, pero redondos. Sus pezones eran dos botoncitos rosas tenues apenas visibles por la tela ocre del brassier.

Leer post completo

Marcela Lecuona

EL ABORTO.

Sentí mi cuerpo diferente, no sé cómo describirlo, diferente. Mis pechos me dolían, me irritaba todo lo que me decían y tenía sueño todo el día.  Llamé a mis amigas: “No sé que me pasa, me siento rara, triste.”

Una hora después, una de ellas estaba en mi casa.

Me vio unos minutos en silencio y dijo “Creo que estas embarazada.” ¿Cómo? No es posible, nos cuidamos. Además, no lo he visto en semanas. Pensé, conté los días, la situación, esa noche en mi cuarto. “Tienes todos los síntomas, vamos por una prueba de embarazo a la farmacia.”Leer post completo

Marcela Lecuona

JAQUE MATE.

Como creadora, tengo un personaje favorito, Marcela. Para escribir un buen personaje, necesitas conocerlo a la perfección: Marcela es de piel blanca, ojo claro, pelo negro (pero se lo pinta de rubio), alegre, extrovertida, depresiva, dura, fuerte, confrontativa, le gusta transgredir y retar a la gente. La hice así porque al crear su pasado, le puse una huella de dolor fuerte y está a la defensiva para que no la lastimen. Así sé que mi personaje tiene herramientas para enfrentar cualquier situación.

Leer post completo

Marcela Lecuona

DIARIO DE UNA ADICTA EN REHABILITACIÓN.

Mi viaje comenzó como todos los viajes: Empacando. Hace tiempo que no viajaba sola. Siempre con un hombre al lado. Me embargó una sensación de soledad inmensa.

Toda mi vida he viajado y de repente tuve miedo de subirme al avión sola, ¡Hazme el favor!, pero yo, feminista de vocación, decidí treparme al avión. El problema es que soy machista de corazón.

Leer post completo

Marcela Lecuona

HORA ZERO. (primera parte)

Toda mi vida me han bulleado… ¿Qué pensaron? ¿Que esto sería comedia? Sí será, tranquilos. Sólo que, como buena comedia, se necesitó tiempo. ¿En que estaba? Ah, sí. Me han jodido toda la vida. Empezó cuando mis papás se separaron y nos quedamos con mi papá. Esto fue a principio de los noventa amigos, o sea, papá soltero estaba en su apogeo. Me interpretó Edith Marquez, y no se preocupen, no me voy a dedicar a cantar (alguien le debió decir eso a mi Edith). Mi pelo es rizado, ¡Oh gran shock para la gente que apenas me conoce! Es más rizado que el vello púbico. No tengo pelo púbico, pero mi pelo de arriba es como… bueno, entendieron el punto. ¡Hola a mis papás orgullosos de su hija! Leer post completo

Marcela Lecuona

LA LOCA.

He decidido escribir de nuevo. Pensé hacerlo sobre el amor, la pasión, las relaciones, pero la verdad me siento sumamente afortunada, de estar, no solo viva, sino también en libertad. Con todas las locuras que he hecho en mi vida, es para que estuviera presa o en una institución mental. Sobre todo en el tema de los hombres, he cometido tanta estupidez en el nombre del amor o la pasión que no sé cómo nadie me ha reportado con las autoridades todavía.

Leer post completo

Marcela Lecuona

VEINTEAÑERAS VS TREINTONAS.

Estaba en el antro con mis amigas, entré al baño (al parecer mi vejiga ya no aguanta un tequila sin tener que ir a desecharlo), una niña me vio entrar y me dijo: “Tú que ya te ves grande, necesito un consejo.” ¿Grande? ¡Tengo treinta y tres años! ¡Soy una pequeñuela! No tanto como ella, al parecer. Me dijo que tenía diecinueve años, casi veinte, y que estaba enamorada de su jefe, pero que el susodicho tenía novia. Estaba a punto de darle el consejo cuando me platicó que había tenido sexo con un mesero en el baño y que le había dado un blow a un argentino en lo que llevaba de la noche. 

Un argentino, ¿cómo no lo vi yo primero?  

Leer post completo

Close