Siempre he tenido la inquietud de saber qué tipo de persona sería en caso de un Apocalipsis zombie. En mi cabeza yo soy de las guerreras, las que encuentran la manera de salvarse y salvar a los demás. Luego pienso, típica que por arrogante sería la primera en morir y ni siquiera por un zombie. Tal vez sólo me tropiece con una piedra y muera o broncoaspire tomándome un yakult. Regresando al caso en el que no muero por yakult y soy una salvadora….

¿Por qué siento esta necesidad tan grande de salvar a los demás? ¿Serán miedos viejos? Mis papás se divorciaron cuando tenía como diez años, tal vez es mi manera de canalizar la frustración de que no funcionara. Sé perfecto que no tuve la culpa y todas esas cosas que superas en terapia, pero sé también que tengo una fuerte necesidad de que “todo esté bien”. Bueno, por diferentes situaciones en mi vida y por mi personalidad y carácter, hoy en día me doy cuenta que siempre termino dando cambio de más, y aunque eso me podría poner como una persona entregada y chida, ahora veo que no es así. Es el principal paso para tener una relación codependiente, sobre todo si eres de las que tiende a dar de más porque al final del día quieres que la otra persona “te necesite”. Obvio todos leen esto y piensan “yo no, yo sólo soy súper entregado y romántico”, es muy delgada esa línea y todos caemos en ella en algún momento de la vida.

Si eres de las que tienes novio y le resuelves todo, no dejas que él se vuelva o actúe como hombre, no le estás dando ni chance, bueno y él no lo sabe ser muy bien que digamos, entonces se juntan tus problemas con los de él y ¡pum! Felicidades tienes una relación codependiente. Un día como a los veintitrés años, estaba en una estética y decidí que lo mejor era contarle mi vida amorosa entera a la señora que se estaba haciendo las uñas a un lado de mí, por aquello de mi delirio de confesión… Y me dijo algo que se me quedó grabado para toda la vida: Le conté de un novio al que yo adoraba, pero nada mas no funcionaba la relación, siempre era pelea tras pelea, pero yo lo único que quería era que funcionara. Su respuesta fue la siguiente: si tú endiosas a alguien, lo estás poniendo en un pedestal tan alto que lo único que vas a lograr es que te vea a ti cada vez más chiquita, lejos y para abajo. Es una relación totalmente desequilibrada. Entonces entendí que él me necesitaba a mí para sentirse valioso y yo quería que él me necesitara. Son de esas relaciones a las cuales les aprendes un chingo, lástima que sea en retrospectiva. Mientras estás adentro es casi imposible ver qué tan cabrón la estás cagando. Sobre todo si no es un buen momento en tu vida y necesitas que la relación esté bien. Básicamente porque te da hueva/miedo reacomodar tu vida sin la dinámica de la relación… aprender cosas nuevas, atreverte a vivir. Está cañón la cantidad de relaciones que existen hoy en día que debieron haber terminado hace muchísimo tiempo, pero a uno de los dos o a los dos les aterra más salirse de la zona de confort, les costó tanto trabajo construir la relación que pensar en que tengan que volver a aprender a estar solos o simplemente cambiar; esta ilusión de “estabilidad”,  nos da mucho miedo la idea de pensar que no vamos a encontrar a alguien más así, que se acople. Eso yo creo que significa más que nada que ya te acostumbraste a las mañas de esa persona, pero en realidad no quieres estar ahí.

Mi aprendizaje es básicamente que… en caso de un apocalipsis zombie espero salvarme y poder ayudar, pero solamente a los que quieran ser.

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