Se pelearon feo. Hubieron gritos, insultos y le dijiste que se va a arrepentir de todo lo que te ha hecho. Es más… te da gusto que estén cortando, ¿Quién quiere novio al fin y al cabo?

Llevan ya un tiempo y es obvio que no se llevan bien. Estas joven, bueno… no tanto, ¿pero qué importa? Tus carnes siguen en buena forma. Él se lo pierde, naco detestable… ni siquiera esta tan guapo, nunca más tendrás que oír sus gritos raros cuando hacen el amor ni tendrás que fingir orgasmos… y piensas: “¡Bien! Que me mande a la fregada… soy mucho para él.”

Pasa el fin de semana y te diviertes de lo lindo. Recibes miles de invitaciones… vas a una fiesta hippie, vas al antro más fresa, te vas a la marquesa. ¡Wow! Te estabas perdiendo la buena vida y ese tarado solo te hacía sentir más vieja.

Pero llega el domingo, ¡oh feos y grises domingos! Dios descansó el séptimo día, no porque quisiera relajarse… lo hizo para recordarles a los solteros que no hay perro que les ladre.

Te entra una depresión severa y más al ver que él tampoco ha marcado… y ahí caes en cuenta “cometí un error, era el amor de mi vida”

El lunes apenas es soportable, ya no hay mensajes de “buenos días princesita”, no hay comidas, ni llamadas, ni mensajes en el muro en Facebook. Él te ha superado…

“Como extraño sus gemidos al hacer el amor”

Las noches son lo peor, en tu almohada lloras desconsolada y aprietas el peluche que te regaló. Antes ni pelabas al peludo muñequito, pero ahora es un tesoro, 4,000,000 de pesos se quedaron pendejos al lado de lo valioso de tu osito. Todavía huele a él…

Aquí llega el masoquismo.

Pones todas las canciones que te recuerdan a él. Pudiendo poner “Gam gam style” y bailar como loca, divirtiéndote como niña… no, decides poner la canción que te dedicó viendo el cielo en Cuernavaca, específicamente en el mirador. Que lindos tiempos…

Lo buscas, pero él ya se enteró que estuviste besándote con otros en el antro, y que en la fiesta hippie fumaste marihuana diciéndole a todo mundo que el susodicho en cuestión la tenía chica… pero eso no es lo peor, también se enteró que imitaste sus gemidos sexuales maullando como vaca.

“Maldita marihuana”

Te dice que no quiere una mujer así a su lado y que lo mejor es que ni lo busques. Le ruegas, te humillas, lloras, amenazas con suicidarte… nada funciona. No queda de otra, amenazas con matarlo.

Te pone una orden de restricción.

Ahora viene la resignación… “maldita maldición no puedo olvidarlo con nada”

Una amiga una vez me dijo que lo peor de separarte de alguien que amas, no es el no estar con ella en ese momento… lo peor es tener la falsa esperanza que un día volverás a estar con esa persona.

¿Pero cómo? Si pierdo la esperanza (que es lo último que muere) me mato con ella…

Mimosa mía, te tengo las respuestas para olvidar a tu ex, lo que vas a leer es crudo, feo y seguramente inservible… pero inténtalo… si nada de esto te funciona, yo misma te ayudo a matarlo.

Esto es lo que yo llamo, EL MANUAL.

PASO NUMERO UNO.

Llora, llora muchísimo. Llora hasta que no te quede una lágrima. Llora en el súper, en tu casa, en el café con tu mejor amiga. Llora haciendo del baño y llora más si es del dos… llora bañándote, llora alaciándote el pelo. Llora viendo la Rosa de Guadalupe. Llora frente al espejo, llora mientras te masturbas, llora en el banco. Tú llora como si fueras Adela Noriega y te fueras a ganar el Oscar. Llora como Magdalena.

PASO NUMERO DOS.

Ya lloraste ¿no? Bueno, te doy permiso de llorar más mientras te cambias el look. Vete al salón y pide un cambio extremo. Aunque sea que te corten el pelo… pero hazlo. Como el rompimiento te tiene bastante gorda o has bajado de peso, las carnes andan aguadas. Así que metete al gym…. Si, puedes llorar ahí también.

PASO NUMERO TRES.

Redes sociales. Bórralo de todo… face, teléfono, twitter, msn… TODO. Aunque te sepas el teléfono de memoria y le hables peda. Pero lo primero… pues primero. No veas fotos de él divirtiéndose con zorras (si, seamos honestas… aunque las viejas sean sus tías, te vale… son unas malditas zorras.) Para este paso necesitas la asistencia de una amiga, es muy difícil. Si te puede amarrar en el proceso, que lo haga… aquí demostraras de que estas hecha, y como por lo regular estamos hechas de sentimientos y nada de cabeza, pues mejor que te amarre.

PASO NUMERO CUATRO.

Haz lo que hacías antes de conocerlo. Antes de andar con el tipejo eras una persona independiente, divertida y amena. Es más, te decían Miss Simpatía. Ahora solo lloras (sí, yo te di el consejo, échame la culpa si alguien te dice que lloras hasta porque el mesero te trae la cuenta.) Sal con tus amigas, lo que sea… ve a las maquinitas, convive con tu familia, se de nuevo la señorita sonrisas. Regresar a tus orígenes te hará ser feliz de nuevo… por lo menos por un tiempo. En la noche tienes permiso de llorar de nuevo.

PASO NUMERO CINCO.

Desahógate o ve al psicólogo. No recomiendo mucho al psicólogo porque para eso tenemos amigas. Pero si estas son unas peleles y están igual de perdidas ¡no te preocupes! Esta el viene viene, la cajera del súper, la señorita del baño del antro, el ginecólogo. No importa la profesión, tú diles a todos que dejaste al mayor perdedor del mundo mundial. Desahogarte y decirles a todos que hiciste bien al dejar al zopenco gemidor, te hará a la larga creértelo tú también. Si mimosa, siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii, puedes llorar mientras te desahogas con tu ginecólogo mientras te inyecta contra el papiloma.

PASO NUMERO SEIS.

Un clavo saca a otro clavo. Pues no, este punto es una contradicción, perooo si vas a estar llorando como desquiciada pues que mejor que sea en los brazos de un bizcocho. No recomiendo tener sexo, nada más ve al cine y diviértete. Escoge una película triste para que llores a gusto y piense que es porque tienes hartos sentimientos. Pobre iluso, no sabe que es solo un pequeño clavo… muajajaja. Si ellos nos usan todo el tiempo, ¿Por qué nosotras no?

PASO NUMERO SIETE.

Perdónalo y perdónate. Ya ha pasado un tiempo, ya lo odiaste, es más… ya lo arrollaste con el coche mentalmente. Ahora es momento de perdonarlo. Perdónale que no quiso regresar contigo, perdónale los gemidos, perdónale los momentos feos y perdónale que la tenga chica. Pero ahí viene lo más importante, perdónate tú. Por cometer errores, por ser egoísta, orgullosa, terca y a veces hasta soberbia. Perdónate por haberla regado en la relación. Nadie es perfecto, eres buena niña, aprende y sigue adelante. Él no era para ti… agradécele lo que te dio y perdónale lo que no. Este, es el momento de sentirte Dios… ¡perdona al por mayor!

PASO NUMERO OCHO.

Tiempo al tiempo… ya estas más tranquila, solo lloras de vez en cuando, pero tu vida está evolucionando. Ya te gusta alguien más y te ríes cuando tu amiga se cae en una fiesta y se le ven los calzones. La vida es buena de nuevo… y obviamente ya dejaste la marihuana. Ahora solo fumas cigarros mentolados. ¡Bien ahí!

Mimosa, si esto no funciona… pues… ni modo jajaja, pero inténtalo… si no, ya sabes mi página, mándame un inbox y planeamos un asesinato… no veo Discovery Investigations por nada… lo hago por ustedes hermosas.

Olvidar a tu ex o no… esa es la cuestión.

 

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