la independencia

Nombre: Marcela Lecuona Rubiales.

Profesión: Actriz, actualmente bloguera. Además, también soy buena bebiendo… mmm, entonces realmente soy catadora de vinos. Y de vodka… de ron a veces y de tequila casi siempre.

Edad: 28 y medio. Que quede claro q no es lo mismo medio que completo… eso cuenta en hombres y en edad. Si es solo la puntita, eres joven todavía.

Peso: 63 kilos. Si, lo he confesado, peso 63 kilos y 80% de esa grasa se está volviendo celulitis ¿Me da orgullo? No… ¿Me da más miedo que cualquier película de Actividad Paranormal? Si, definitivamente.

Llega un año nuevo más. ¿Qué prisa tiene el tiempo? Apenas ayer era una pequeñuela que coleccionaba chupones colgantes en la escuela (como en todo, entre más grande era tu chupón, más popular eras. Si hombres, en efecto, nosotras lo pusimos de moda… ¡el tamaño sí importa!

El año pasado no recuerdo mis propósitos, pero me queda claro que no cumplí ninguno.

Pedí ser más flaca, no pasó. Pedí ser rica, no pasó. Pedí no enamorarme, pasó.

Y todo esto lo pedí mientras hacia una de mis cosas favoritas: comer.

Comiendo como loca, me tragué esas doce uvas y ni así logre.

Quisiera hacerme responsable y decir que todo esto fue mi culpa, pero no. Si como doce uvas pidiendo deseos, exijo resultados.

¿Cómo es posible que no se hagan realidad mis sueños así?  He decidido poner una queja al respecto. Luego pensé que no tengo a quien darle mi queja… así que haré una huelga. Ya no más años nuevos. Se acabó, si no me cumplen mis deseos, ya no habrá más festejos.

Ya no compraré ropa interior roja y amarilla, porque ni significan sexo, ni dinero toda la vida.

¿Por qué pedimos deseos de las formas más absurdas? Soplando una vela, comiendo uvas, si vemos un coche morado, aguantando la respiración bajo un túnel, le rogamos a Dios que nos cumpla todo… ¿Por qué nos da tanto miedo pararnos y cumplir nuestros sueños?

MIEDO: Cosa inexplicable pero paralizante.

Yo soy experta en el tema.

“Es que no quede en el papel porque quieren pura flaca.” Entonces ¿Por qué no me pongo las pilas y bajo de peso? MIEDO.

“Es que no quiero enamorarme más y entregarme porque me van a romper el corazón y voy a sufrir.” Entonces ¿Por qué no mejor me quedo soltera en lugar de hacerme tonta, andar de celosa y mandona para que no me lastimen? MIEDO.

“Es que, podría tener un trabajo mejor pero seguro me dicen que no.” Entonces ¿Por qué no dejo mi zona de comfort? MIEDO.

Pero una cree que pidiendo, deseando y esperando lo mejor, las cosas llegarán solas.  

Por eso, me voy a revelar contra los años nuevos… este año no me viene algo mejor, ni tendré mejor trabajo, ni mi relación será perfecta. Mi vida será como yo quiero que sea.

Esa Marcela de 63 kilos (y contando) con 28 años y medio, bloguera… hará cambios extremos en su vida. No porque se acerque el 2013, si no porque es justo y necesario.

Pensé que no tendría que hacerlo, ya que mis estimados mayitas habían predicho que, para estas fechas, nadie estaría vivo. Pero una vez más, los mexicanos hicimos el ridículo, todo fue mentira. Ches mayitas.

Me propondré ser independiente, menos sensible, menos llorona, no tan comelona, ni tan huevona.

Soñaré más, pero no para ponerme a fantasear a lo güey, si no para ponerme metas y cumplirlas.

Si Salma Hayek ha sido nominada al Oscar siendo una de las peores actrices de su generación, ¿Por qué fregados yo no? Yo fui la peor de la mía, así que tengo muchas esperanzas al respecto.

No me ataré al pasado. No solo perdonaré a la gente que me hizo daño, no, no… haré algo todavía más extremo. A esas personas malas, las olvidaré por completo.

Dejaré de vivir con miedos. No viviré un segundo más como si fuera paralítica, porque es un insulto para la gente que si lo es…

Y ahí, otro asunto, el más importante de todos:

Nunca más haré menos a mi persona. Bastante tengo ya, como para ser mi peor enemiga.

NO MÁS MIEDOS:

Si hay un trabajo que me interese, lo puedo conseguir.

Si mi novio me pone el cuerno, será porque no era para mí.

Si quiero un papel, haré todo lo posible por él.

Haré de mí una leyenda… para mis amigos, mi familia y toda la gente que me rodea.

No me propondré este año no tener miedos, será un propósito para toda mi existencia.

Hasta que… el día que muera, mi tumba diga:

Nombre: Marcela Lecuona Rubiales. Enamorada, luchona, guerrera pero sobre todo, buena.

Profesión: Actriz nominada al Oscar, pero solo ganó el Tv Novelas (de perdis) y nunca dejó de ser escritora y bloguera.

Edad: La mejor… los años que tenía cuando murió.

Peso: 63 kilos, pero ya puede descansar en paz, ya está flaca. (¡Yeii!)

No se sabe si fue feliz, pero de perdida… ¡LO INTENTÓ!

 

Las_Mimosas_06