tres bodas y un funeral

Estaba en un restaurante al sur de la ciudad con mi amiga Alejandra, cuando me dio una importante noticia.

–          Me dieron el mejor sexo oral de mi vida.

–          ¿Mesero? Cancele el pescado que pedí por favor. Alejandra, siempre dices lo mismo de todos tus gadgets.

–          No Marcela, esta vez es en serio. – Alejandra se acercó a mí y susurrando dijo – lo llaman Mr. Pussy.

–          ¿Quién lo llama así? ¿En dónde? ¿En su oficina?

–          No seas tonta Marcela, las mujeres que han estado con él. Me lo presentó una amiga que su prima ya había salido con él. Es famoso ¿sí sabes?

Regresando a casa, entre molesta que no me pude comer mi pescado, y con un poco de envidia porque Alejandra había tenido el mejor sexo oral de su vida, me puse a pensar: ¿el sexo oral es igual o mejor que el sexo por penetración? Porque cualquiera puede meterla, pero ¿realmente cuantos saben bajarse?

Hay hombres que ni siquiera se atreven a ir por esos rumbos, y hay mujeres que tampoco se los permiten. Los primeros, seamos francas y honestas, porque dicen que muchas mujeres tienen ese olor penetrante a fish (o pescado en español), y las segundas, porque sufren de una pena impresionante, ¿Cómo permitir que un hombre vea mi parte más íntima?

Y es por los dos lados, muy pocas mujeres saben dar sexo oral. El otro día Alejandra me contó que ya van más de cinco hombres que le dicen que es el mejor sexo oral que han recibido. Me lo contó como si le hubieran dado un diploma por haberse graduado de la maestría. Tampoco comí bien ese día.

¿Por qué odiamos dar sexo oral las mujeres? Bueno, hay cosas que nos molestan de sobremanera, y, estando en una posición vulnerable, es difícil hablar del tema.

  1. Que nos marquen el ritmo bajándonos la cabeza como si fuéramos prostitutas. La mayoría de los hombres lo hacen, no sé si creen que están en una película porno, pero aquí la que tiene, literal, las manos en la masa, soy yo. Así que si me bajas la cabeza una vez más, puedes pasarla mal.
  2. Que no tengan educación. Antes que cualquier cosa, somos damas y caballeros. Si tocas antes de entrar, ¿Por qué no avisas antes de terminar?
  3. Que vean que sufrimos por el gran tamaño, que seamos realistas, esto casi nunca pasa (estoy riendo literal sola en mi cama por mi gran chiste), pero cuando pasa, y no entienden que nuestras gargantas de princesas no soportan tanto, todavía alzan la cadera como diciendo: Esta niña como el comercial de Tang, ¡quiere más!

Digo, hay más cosas, obvio: la limpieza, la rasurada, la circuncisión y hasta la forma del pene, (que así como nosotras, que todas nuestras conchitas hermosas son distintas), digamos que no todos los hombres tienen la forma del pene perfecto, ojalá todos fueran de la forma de mi consolador Pepe, pero la realidad es que no.

Mimosas, no aprieten las piernas aun, hay cosas que tampoco están bien de su parte y que debemos trabajar en ello para quitar el mito del sexo oral (¡Y del fish!)

  1.  El comercial de cierto producto femenino tiene razón, aquí demuestras si eres niña bien. ¡Limpieza chicas, limpieza! No solo debe ser limpia y buena en la cocina, también en la cama. Marca más recomendada: Benzal.
  2. Para un hombre es muy incómodo dar sexo oral, si tienes la selva amazónica allá abajo. Una podadita se te va agradecer, y si no hay nada de pelo, mejor; aparte de ser más sensual, tendrá una excelente vista para hacerte de todo.
  3. Sin penas. Quítate los complejos, ya estás en la cama, ya estas aflojando… ¡Así que coopera y abre esas piernitas! No hay nada que tengas que él no haya visto. #ParaDeMamarts y déjaselo a él.

Regla básica del sexo oral: No doy, si no recibo yo.

Muchos hombres pretenden merecer, sin dar nada a cambio. No, no, no… ni que te estuvieras acostando con Brad Pitt, ese es el único hombre sobre la tierra que merece ser servido como Dios.

En la noche fue Mr. Pussy al departamento a visitar a Alejandra, no solo no comí pescado esa tarde, tampoco dormí. Al parecer era cierto el mito.

Pasaron unas semanas y Alejandra estaba viendo a otro hombre, y cuando le pregunté sobre Mr. Pussy, me dijo tajante que no podía andar con alguien con semejante apodo. Al parecer el mejor talento de este hombre también fue su maldición.

Conclusión, ¿he tenido mejores orgasmos con sexo oral? sí, pero como todo, si pueden servirme todo lo del menú, mejor. Lo mismo es igual de sabrosa una entrada a un delicioso postre. ¡Yo quiero de todo en la mesa y en la cama!

El sexo oral. Se escucha mal, pero descansa el animal.

 

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@marcelecuona

 

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