Como lo prometido es deuda, estas son algunas recomendaciones  que se quedaron en el tintero hace dos semanas sobre los tríos eróticos.

Primero que nada debemos establecer otra vez, que el terreno de los tríos es para los valientes que quieren probar las ligas mayores, para los que saben lidiar con los celos y han sobrevivido al sexo casual y… (Puedes ir a leer el post de hace dos semanas para tener más contexto), aquí el link http://mimosasparadesayunar.com/?p=3983.

Entonces sigamos:

  1. ¡Que el tercero sea un hombre y no una mujer, por favor!

A veces el prejuicio nos gana, creemos que los hombres son como máquinas que no saben expresar sus emociones porque no tienen y piensan en sexo todo el día, pero no, o sea sí piensan un chingo en sexo, pero ellos sienten,  tienen  ganas de expresarse y curiosidad de experimentar sin ser juzgados; hay que decirlo, en esta sociedad está mejor visto que dos mujeres se besen o se tomen de la mano al caminar a que lo hagan dos hombres. Creo que pueden darse la oportunidad, si así lo desean ambos; a lo mejor le gusta, a lo mejor no, pero se vale experimentar sin que haya una calificación de por medio.

Ahora, si tú necesitas a un “macho alfa, pelo en pecho, lomo plateado, barba de leñador, voz de espartano” que te de tus golpecitos antes de hacer el amor y luego te lleve flores para que lo perdones,  mejor ni le muevas, si tú crees que un hombre no debe nunca tocar a otro hombre porque se vuelve puto, lo tuyo no son los tríos; este mundo erótico está hecho para mentes abiertas, para seres humanos generosos, dispuestos a respetar las sensaciones de los otros.

  1. Define lo que quieres.

A veces no sabemos cómo va a ser y está bien, esperar que todo sea espontaneo también se vale pero hay ocasiones en las que tener muy claro lo que quieres, hace la diferencia entre tener una experiencia inolvidable o querer olvidarlo todo para siempre.

Si eres mujer y tienes ganas de saber como es estar con dos hombres que no interactúen entre ellos, porque quieres ser la reina de tu cama por una noche (porque a nosotras también se nos antoja); se muy clara y díselo a tu pareja, a veces los hombres se asustan porque piensan que un trío hombre/mujer/hombre,  implica tener una relación homosexual y no quieren, entonces, saber que tú no esperas eso, les da calma; aunque entérate, ya estando ahí puede pasar lo que sea y es importante que sepas hasta donde están dispuestos a llegar, por eso la regla de  oro, es de oro: “cuando uno de los tres no pueda estar cómodo, aunque los otros dos estén a punto del orgasmo, terminamos el asunto y tan amigos como siempre.”

  1. ¿Tiene que ser un hombre gay?

Pues si eres mujer y el  tercero es gay quizá no te toquen besos ni caricias de su parte y en cambio a tu pareja le ofrezcan el cielo, también se vale si es lo que desean los tres. Las preferencias sexuales a diferencia de lo que muchos piensan no es blanco o negro,  es una hermosa escala que incluye todos los colores, ábrete a la posibilidad de escuchar lo que tu pareja tiene que decir, no hay que prejuzgar, ni pensar que por una vez que bese o toque a otro hombre ya no te va a querer, porque según los chismosos que saben todo porque lo inventan, cuando eres hombre y pruebas,  te gusta para siempre el arroz con popote o que si te pones un hilo rojo hecho bolita en la frente con saliva, ya no te da mal de ojo y cosas así de tontas.

  1. Sean muy claros

Ya sabes lo que quieres, ya se lo dijiste, muy bien; ahora siéntense a platicar largo y tendido acerca del tema, encuéntrense en un ambiente relajado, puede ser después de cenar, a la luz de las velas con un par de tintos o en la cama un domingo viendo Netflix;  fantaseen juntos, hablen de los límites y diseñen juntos su primer trío. Si no son tan valientes como para llevarlo a cabo, esa noche será un gran paso para conocerse mejor y para hacer el amor con mucha pasión, se los garantizo.

  1. Que el hombre se encargue de todo

¡De ninguna manera!  Aquí la cosa es de tres, imagínate al pobre hombre pensando en tener que hacer todo doble y además, nada distinto con ninguna de las dos para que no se sientan mal ¡Cuanta presión! ¡Denle viagra a ese hombre que es un guerrero, que aunque se esfuerce con todas sus ganas igual va a quedar mal! ¿Quién querría eso? En un trío el que más interactúa es el que mejor lo pasa y pueden ser los tres, a veces cómo testigo, a veces cómo guía, a veces cómo aprendiz, pero siempre haciendo algo.

  1. ¿Y si yo soy la, o el invitado?

Bueno, si las cosas son claras desde el principio y respetan las reglas de oro todo debe ser un deleite, pero debes tener muy claro que ellos son la pareja y tú eres invitada o invitado, que en algún punto te debes ir, pero ellos se van a quedar juntos y no pasa nada, para saber cual es ese momento recuerda el sexo casual que has tenido, lo que aplica para dos puede aplicar también para tres, ya lo hicimos, ya platicamos un rato y reímos, quizá vayamos a cenar y listo, me voy.

  1. Ya lo decidimos, ¿Cuál es el siguiente paso?

Hay muchas formas de hacerlo , algunos lo proponen a una amiga o amigo, otros contratan a una profesional, otros van a un Club Swinger, en estos clubes puedes solo ir a ver y nadie te presiona ni te obliga a nada; tú y tu pareja pueden probar primero ir algún club de estos para ver si ese rollo les late de verdad o dejarlo así y seguir haciendo lo que ya les hace felices hasta ahora, porque también puedes decir que no, no es lo mismo hablar de los  leones que mirarlos de frente.

Yo se que quizá para mí es más fácil  fluir en un trío porque a mi me gustan los hombres y las mujeres por igual, por eso te aconsejo que diseñen juntos su trío, con sus propias reglas, respetando siempre las emociones de los otros, porque esas, las emociones, son las que pueden hacer de un trío la mejor experiencia si están firmes o la peor si es que se lastiman.

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