Él: ¿Cómo te llamas?

Ella: Marcela.

Él: Yo Diego.

Ella: No te pregunté el tuyo.

Él: Tienes sentido del humor.

Ella: ¿A qué te dedicas?

Él: Soy empresario.

Ella: ¿O sea junior?

Él: Algo así. ¿Quieres salir conmigo?

Ella: Sí, pero yo te guio.

Él: Quiero besarte, pero me da pena.

Ella: Nunca me pidas permiso, solo se tú mismo.

Él: Estoy nervioso.

Ella: Toma mi mano, ¡Estás frio!

Él: ¡Oye! ¡Besas bien eh!

Ella: Nahh… lo dices por compromiso.

Él: No. Oye, me gusta esta canción, te la dedico.

Ella: Me gustas mucho.

Él: No me hagas decir lo que me gustas, te lo suplico.

Ella: Bésame de nuevo o hagamos algo más.

Él: ¿No crees que es muy pronto para eso?

Ella: No, házmelo ya.

Él: ¿Te gusto hacer el amor conmigo?

Ella: ¿Ya lo hicimos?

Él: ¡Qué chistosita eh! Me gusta estar contigo.

Ella: Me estoy enamorando.

Él: ¿Quieres ser mi novia?

Ella: ¿No es muy pronto?

Él: ¡Ah! ¿Para ser mi novia si es muy pronto?

Ella: Sí, sí seré tu novia.

Él: ¿Te gusta leer?

Ella: ¿Te gusta Jane Eyre? Es mi libro favorito.

Él: Sí, me gusta mucho Charlotte Brontë.

Ella: Conmigo te vas a desesperar.

Él: Soy un poco celoso.

Ella: Soy muy enojona.

Él: Me encantas, no importa. No te daré motivos para que te enojes. Desde que estoy contigo no dejo de cantar. Amo estar así enamorado de ti.

Ella: Te vas a hartar.

Él: Si lo llegara a hacer, jamás te lo diría.

Ella: No me gusta que veas a otras mujeres.

Él: No lo hago, tú eres mi vida.

Ella: Es en serio, si me lastimas te mueres.

Él: Por favor ya no digas tonterías.

Ella: Te amo.

Él: Yo también, pero cambiando de tema, ¿Con quién hablabas ayer?

Ella: Con un amigo, es inofensivo.

Él: Te siento fría.

Ella: Te siento cansado.

Él: ¡Estás loca! He tenido mucho trabajo.

Ella: ¿Me tomas la mano?

Él: Claro.

Ella: Eres tan raro.

Él: Estás exagerando.

Ella: Me aburres.

Él: Ya no me haces reír tanto.

Ella: ¿Qué? ¿Acaso soy tu payaso?

Él: Eres una amargada ¿lo sabías?

Ella: No quiero que así se me pase la vida.

Él: ¿Y si nos dejamos?

Ella: Pero ¿nuestros sueños, nuestros besos y nuestros abrazos?

Él: No sé.

Ella: ¡Me desesperas! ¡Ya no te aguanto!

Él: Vete y no regreses. Creo que ya no te amo.

Ella: Te vas a arrepentir de tus palabras. Ve mi cara que nunca la verás de nuevo.

Él: Estás muy fea ya, que bueno.

Ella: ¿Qué estará haciendo sin mí?

Él: Siento frio de nuevo.

Ella: No lo buscaré. Que me busque él.

Él: No puedo buscarla porque no puedo tenerla, pero en mi mente, solo ella.

Él y Ella: ¿Habrá valido la pena?