Un minuto de silencio al amor que murió

fragilidad al instante

el mundo ha perdido su color.

La gente dejó de ser amable

ya nadie ayuda en las calles

todos se enfrascan en su dolor.

Me veo en el espejo

¿Sé quién soy?

Espejito, espejito…

Dime si algún día entenderé a dónde voy.

Viento material

la vida es superficial

¿Quién decide que está bien y que está mal?

Duele ser mujer

duele ser humano también

pero uno se aferra

sin saber con quién cuenta.

Esperando ser un alma completa

la ciudad callada

espera tu respuesta.

Hacer cosas buenas

para recibir después que mueras

una eterna recompensa

Espejo, dime…

¿Me veo cómo suena?

Quisiera ser eterna

soñar con todas mis fuerzas

¿Dios existe?

Dímelo sin pena

quiero que mi interior se vea

que como las estrellas

un día resplandezca.

Encontrar esa paz

y siendo sincera

quiero encontrar la manera

de no buscar en otros

mi ente en pena.

Espejo…

¿Todo se regresa?

Me veo en tu reflejo

la luna bella

eso veo

pero cuando cierro los ojos

me desconcentro

muero de miedo

no sé si existo

o si peco de soberbia.

Lo que es una realidad

es que la vida frágil se me va

en pequeñas mentiras

disfrazadas de verdad.

Todos con máscaras

creyendo que somos alguien más

suponiendo que somos mejores

porque nos vemos más finos que los demás.

Espejo… ser inmortal

¿Cuándo los humanos dejamos de ver más allá?

Algún día, en otro año, otra época

alguien se verá en ti

se preguntará lo mismo

ansiando la respuesta

de este dolor infinito

tan terrenal.

Espejo, Dios… ser inmortal contesta

 

“Marcela,

¿Estas lista para escuchar?

La piel, es el caparazón

el dinero el manto

la sociedad es tan solo un acto

de este gran teatro montado.

Y a pesar de las luces

del show

y del espectáculo

tierno como el sol

que nos da calor

fugaz existencia

e infinita pues vibras con la tierra

el único y verdadero actor

es el amor.”

 

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