Tengo un alma gemela flotando en el espacio.

Que por un momento nos juntó la vida y después decidió separar. Así como se separan tantas personas a diario, coincides por momentos, y llega el instante en el que giras en otra dirección y no puedes parar.

No me queda más que decir gracias porque, de nunca haberlo conocido a por lo menos haber coincidido por cinco minutos, prefiero los cinco minutos sin dudarlo jamás.

Minutos que fueron años y al recordar lo fugaz y su final, son como milésimas de segundos.

Una maravilla de persona a la cuál le agradezco y recuerdo aún más. La vida le tiene preparado lo mejor y sólo lo mejor.

Saber de su bienestar es motivo de felicidad, aún en los días grises, prefiero agarrarte de motor a que de ancla, porque así siempre fue.

Mientras, en mi cuarto quedan recuerdos, fragmentos de una vida y memorias eternas.

Es algo con lo que amanezco y duermo, aunque a veces se me olvide. Creo que trato de omitir la complicidad ya no tangible pero sí existente.

Más de diez mil palabras escritas para él y sólo estas serán vistas… las otras, ya no hay necesidad.

Mejor amigo, amante, socio y compañero, dedicarte sólo unas lágrimas sería burdo, mejor te dedico mi trabajo, mi entusiasmo y mi amor. Porque cuando reconoces a un alma gemela, pase lo que pase, ya no hay vuelta atrás, se hace un acuerdo que supera tiempo y espacio… una especie de abrazo insuperable.

Tengo una lista mental interminable de las cosas que me recuerdan a ti, que en momentos son tan lejanas y a veces están más presentes que nunca.

Nunca veré a un zombie con los mismos ojos, a una pastor belga más tierna, cocinar y querer tener un día en la vida de Adam Richman, decir ‘You made me happier than I´ve ever been’, miedos idénticos, ‘The Adjustment Bureau’, unos pants grises y una familia fenomenal.

Pero sé que algún día estaré en Chicago y estaré con una sonrisa, al igual que tú, porque nosotros llegamos mucho más lejos.

Así no nos volvamos a ver, sé que te conocí, me conociste y fuimos algo una vez en una vida y ya por eso puedo dar gracias, gracias a ti y a quién nos haya hecho coincidir.

Luciana