Todo mundo sabe que si “la haces”, como actriz o standupera, vienen muchas cosas; como la fama. 

Estoy lista y preparada para eso. Llevo mucho tiempo comportándome como Lindsay Lohan o como mi adorada Britney Spears, pero Dios no les da alas a los alacranes, así que no me dio fama cuando estaba en esos andares. 

Mis años de fiesta extrema han llegado a su fin (dije de extrema) así que ahora ya puedo ser famosa. Dios, si lees mi blog y en particular este post, quiero que sepas que estoy lista para aceptar esa responsabilidad. Y no crean que quiero ser famosa por ego o por vanidad, sino porque quiere decir que mi trabajo y esfuerzos son reconocidos… ¡que mis lágrimas y sudor han dado frutos! 

¡Nah! Sí es vanidad. 

Pero el otro día pensando por qué todo actor sueña con el momento en el que los paparazzis lo sigan y lo acosen sin parar, el por qué quieren dar autógrafos y tomarse fotos con desconocidos… me di cuenta que no se está usando correctamente la fama, que los actores no están poniendo bien sus prioridades. 

Es por eso que antes de que me llegue la añorada fama he decidido poner una lista del por qué quiero ser famosa, para cuando me llegue, haga las cosas correctamente. Puede que a ustedes no les importe en lo más mínimo, que digan que este post es una tontería, pero gente, el que no decreta no fomenta. 

Por ejemplo, a una amiga (No diré nombres como siempre porque ya he recibido amenazas de demandas) se le ocurrió decretar a principio de año que en estos 365 días conocería el amor de su vida y se casaría ¿Cómo lo decretó? Puso en una cartulina recortes de revistas donde salían parejas besándose, bebés, corazones, dinero, en fin, todo lo que quería, y lo pegó en la parte de atrás de su puerta. 

Una noche llegó con su hombre (con el que había salido seis meses sin éxito de formalizar) y lo metió a su cuarto olvidando por completo la cartulina. Cuando se estaba poniendo sexy en el baño para el susodicho, recordó la cartulina y corrió a quitarla, pero ya era tarde, el hombre estaba viendo horrorizado los recortes de bebés y bodas. Una pensaría que esto lo espantaría, pues no, el hombre a los dos días le llegó. 

Esta historia tiene dos significados, el primero es que mi amiga tiene problemas mentales severos y el segundo es que, si decretas, con el corazón y con recortes, las cosas suceden. 

Así que aquí está mi lista del porque quiero ser famosa: 

  1. CHAVITAS IMITANDO MI LOOK.

Desde mi ropa, estilo de vida, mis frases, ¡todo! No hay límites con el Marcela´s style. Como estoy casi pelona por tanto que me plancho el pelo, ¡Que la calvicie se ponga de moda! ¡Ingue se madre! ¿Quién quiere el pelo como Jennifer Aniston? ¿Para qué gastar tanto? Se calva y serás fabulosa. 

  1. SENTIR QUE CURE EL SIDA.

No sé porque los famosos se sienten salvadores de la humanidad. Pero así me quiero sentir; merecedora del Premio Nobel aunque mi único mérito sea hacer una escena en cuarenta y ocho tomas. Quiero adoptar niños indígenas (porque no me iré hasta África a adoptar) y crear una fundación como ACAPULCO LIBRE DE DELINCUENCIA (porque soy acapulqueña, claro está.) Quiero ganarme el cielo por ser famosa y ya. 

  1. TENER MUCHOS AMANTES Y QUE NO ME LLAMEN ZORRA.

Las actrices siempre tienen problemas amorosos, y las famosas más porque sus parejas no pueden lidiar con eso, así que andan con muchos y siempre salen sus amoríos en las revistas. Pero no son consideradas zorras, son rompecorazones y siempre venden la exclusiva de sus múltiples bodas. Quiero ser la Jennifer López mexicana, andar con mi asistente, casarme con mi representante y tener un amorío con un actor importante, ¡Mejor aún! que me hagan un nombre raro… como WillyMarce (tipo Benifer) solo que este será con William Levy, una tiene que ser realista manitas. 

  1. MEDIO DE TRANSPORTE.

No sé manejar, a mis treinta y tres años me da pánico tomar un volante. Como mortal, me hace ver estúpida, pero si soy famosa y tengo chofer me veré nice. Así que el uber ya no tendrá que hacer esa sucia labor. Lo hará alguno de mis fans… y aparte, no le tendré que pagar. 

  1. LA IMITACIÓN ES IGUAL A ADMIRAR.

Quiero ser imitada en algún programa de comedia, como La Parodia, que mi persona sea tan importante que me imiten en todos lados. Que usen todo mi ser en personajes importantes de programas de los domingos en el Canal de las estrellas y que siempre digan: aplicaste la Marcela, algo como Ninel Conde, pero no aspiro a ser más tonta que mi contrincante, ella se ha ganado, claramente, su lugar. 

  1. DINERO FÁCIL.

Que me paguen por cualquier presentación, pero, sobre todo, que me paguen por ir al antro. Una cosa es que me inviten los gerentes y me paguen la borrachera y otra que me paguen por hacer osos, porque hasta ahora se los he dado totalmente gratis, pero cuando sea famosa ¡Se acabó! O me pagan o no me voy a andar cayendo de a grapa. Esto también incluye comerciales de marcas de cosméticos, como Avon. Creo que Channel está ocupado por otra actriz, así que me iré a la segura. 

  1. ADIÓS A LAS FILAS.

Ya no quiero hacer fila ni en el banco, ni en mi compañía telefónica ni en las tortillas. Que en cuanto me vea la gente me pasen a la línea vip y que aparte tenga cortesías y descuentos. Esto también aplica en Six Flags; no quiero hacer nunca más fila de dos horas para el Superman. 

  1. DE EXTRA A EXTRAORDINARIA.

Al comienzo de mi carrera fui árbol número 453 y secretaria en múltiples telenovelas de televisa. En el stand up, soy una mujer más, no tengo un Netflix ni una hora en Comedy Central. O sea, siempre he sido extra. Yo creía al principio que ser extra era igual a EXTRAordinariamente bella, pero no, por mi rango menor me desprecian y hay algunos “famosos” que me ven como si fuera solo un pedazo de carne, sin oficio más que el de hacer bulto. Pero esto no me desanima, al contrario, me inspira porque cuando yo sea famosa, estos actores y famosos standuperos serán viejos y feos, todo es cuestión del tiempo. 

  1. LENTES DE SOL.

Estoy más arrugada que una pasa, así que ahora que sea famosa esto ya no será un problema, usaré lentes de sol todo el tiempo, día y noche; en la playa y en el antro, nadie notará mi edad pues nunca me quitaré los enormes lentes de mi cara. No se preocupen, no me veré naca porque serán de marca. 

  1. CIRUGÍAS PLÁSTICAS.

Seré perfecta gracias a la fuente de juventud de las estrellas, las cirugías, ¡benditas sean! Me iré a algún hospital de Malibú y regresaré a México renovada, pero nadie sabrá que me hice, solo que me veo más guapa que nunca. Jamás haré lo que hizo Eiza González; creer que estaba en la película La Máscara, ¡Por Dios! 

  1. LA MÁS IMPORTANTE…

Andaré con Luis Miguel. Punto final.   

 

Sea como sea, ser famosa me ayudará a hacer cosas importantes como salvar Acapulco y tener muchos amantes, pero sobre todo, le enseñará a la gente que no creyó en mí y que me trató mal, que los sueños sí se hacen realidad.

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