Ha habido una ola de crímenes en la ciudad. Mujeres en sus casi treintas son dejadas por hombres a los cuales les dedicaron meses e incluso años. Estos crímenes, son en efecto, mortales. Estas mujeres, buenos especímenes, son abandonadas por diferentes razones:

1.      Necesito un tiempo.

2.      No me quiero casar.

3.      Ya no te amo.

Por la razón que sea, rompen corazones por todos lados y estas mujeres se terminan preguntando… ¿Y ahora qué hago?

Los hombres, en cambio, sean huevones, feos, sin dinero, malos en la cama… se consideran excelentes partidos, duran unos minutos solteros y ya tienen a veinte muchachonas atrás de ellos.

Tengo un amigo, que no tiene trabajo, no es particularmente guapo y además, no tiene planes a futuro. Sale con tres mujeres. Todas en sus treintas…

Una está haciendo su doctorado. Es inteligente, hace yoga, buena persona… y quiere estar con él, como un sediento en el desierto quiere agua. No es particularmente guapa, pero, su busca por la espiritualidad la hace hermosa.

La segunda, es su ex novia. Una sueca hermosa, pero bastante loca, que lo mantiene y lo busca en exceso. Con tan de estar con él, viaja alrededor del mundo, le paga boletos de avión, y lo lleva a playas exóticas.

La tercera, es una famosa actriz. Esta es su vecina, tiene exclusividad en su empresa, su papa es político y es bastante culta. Guapa, amante de los animales, y con un cuerpo irreal.

Todas estas mujeres por separado, son excelentes. Cualquier hombre se sentiría afortunado de tenerlas. Pero algo pasa, y más llegando a los treintas, que nuestra desesperación llega en aumento… ya sea por soledad, por querer un hijo o por querernos casar. (Véase post RELOJ BIOLOGICO.)

Mi amigo no está confundido, él sabe perfectamente que quiere de cada una, y les aclara desde un principio que no quiere una relación formal. Realmente no está mintiendo, pero tampoco les dice que se acuesta con más mujeres. Y así, se convierten en las amantes, sin sospechar si quiera, que lo que les están metiendo, es metido a otras (perdón mi francés, pero solo de pensarlo me da asco.)

Una diría: Pero que viejas más taradas… ¿Cómo se conforman con ser las queridas de este patán que no tiene nada que ofrecerles?

Antes de juzgar y tirar la primera piedra, pensemos… ¿Has estado en una relación que no tiene nada que ofrecerte, que no llega a tus expectativas, que no es romántico, que es mentiroso o mujeriego, que sabes que no te conviene, que no te da tu lugar, que es bueno solo a veces, o simplemente no lo amas o no te da ese amor que crees merecer?

Si contestaste que si en cualquier opción, lamento decirte que eres una de esas pobres mujeres. No te preocupes, yo también… y por lo general la mayoría de las mujeres.

Los hombres en cambio, cuando dejas de darles lo que quieren o te dejan de amar, no siguen contigo, para ellos es fácil: Ya no te quiero y que hueva seguirlo intentando. O no eres la mujer que quiero para mí.

Y ¿sabes porque para ellos es más fácil tomar la decisión? Porque saben que hay millones de mujeres que querrán estar con ellos ¿para qué seguir perdiendo el tiempo?

Nosotras, en cambio, creemos que nadie nos va a volver a tirar un pedito, y más llegando a los treintas. Yo no lo creía, y ahorita que me acerco a mis 29, mis expectativas de hombres van bajando, estoy dejando de creer en el príncipe azul y en los amores extraordinarios… llega el momento de la aceptación: me conformo con alguien que me quiera.

¡ERROR! ¡MIMOSAS NO ESTAMOS MUERTAS!

Sí, es cierto. La piel está dando de sí, tenemos un poco de más celulitis, estamos más arrugaditas, estamos más amargaditas… pero también somos más listas, más interesantes, mas experimentadas. En la mesa como en la cama.

Así que dejemos de lamentarnos, dejemos de conformarnos. Si, si, si, si, si mimosas… si y más si… hay mucho maricón (y no me refiero a los gays, que esos tienen todo mi respeto) con maricón me refiero, mucho poco hombre que cuando ve que la cosa se está en seriando se hace el sordo y se va con el pretexto de que a chuchita la bolsearon, para después, casarse con otra.

Y ahí empiezan nuestras inseguridades ¿Qué tengo yo de malo que no quiso estar conmigo? ¿Qué tiene ella que yo no, que le di todo mi tiempo y mi amor?

La respuesta: puede que ella si se diera su valor.

Y el hecho que nuestras amiguitas o conocidas en face, pongan en una relación, después comprometidas, el embarazo y su vida feliz en familia, no ayuda.

MUJERES DE TODO EL MUNDO… dejen de presumirnos su vida “normal”.

La forma de vida de cada individuo es muy respetable, pero a veces creo que no nací solo para casarme y dar hijos, quien sabe… creo que hay muchas otras cosas que alcanzar antes de eso. ¡Quiero viajar sin carriolas y sin marido! ¡Quiero tomar un café sola en alguna plaza de Paris mientras leo un buen libro! Ahí no macha el llanto de un niño.

Cuando veamos las mujeres que la desesperación nos está dejando escoger al equivocado, nunca nos llegará el indicado.

Dios sabe porque hace las cosas, o Buda, el destino o en lo que crean ustedes…

¿Saben que le acaba de pasar a mi amigo?

Una de sus mujeres acaba de salir embarazada. Ahora le viene un rollo moral ¿me hago cargo o me hago el idiota? ¿Ustedes que creen que pasará?

Seguro será madre soltera, que todas las que lo son, son prueba viviente de que hay mujeres con superpoderes. ¿Pero qué necesidad?

Mientras no nos demos nuestro valor y estemos con cualquier idiota, por miedo a la soledad, corremos el riesgo de perder más tiempo… y no solo nuestra edad.

PORQUE LOS TREINTAS SON LOS NUEVOS VEINTES… Y ME VALE, ASI TENGA OCHENTA, SIEMPRE SERE IRREVERENTE.

Marcela 3