Nancy Villaló

POR UN PAR DE TETAS GRANDES.

Les cuento; estoy en una pequeña cafetería, sentada frente a la ventana, mi taza de americano me calienta las manos, son las seis de la tarde, ese momento entre el día y la noche en el que todos quieren llegar a casa, pero nadie lo logra y hace frío, sobre todo frío; a mí solo me gusta el frío cuando estoy en una cama después de seis orgasmos y no lo siento.Leer post completo

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