Amor,

Te dejo esta nota porque ya es muy difícil hablar contigo, tengo tanto que decirte y aun así se me hace ese nudo cliché del que todos hablan… ¡Que fuerte es despedirte de la persona amada!

Llegaste sin prisa, con calma a enseñarme que el amor existía, no hubo ni habrá pareja como tú y yo, todos nos envidian, todos nos miran y entiendo la razón.

Únicos, diferentes, veniste a llevarte mi mente, te amé como adolescente, de ese amor inocente.

Pero no sé qué pasa con las parejas hoy en día, vivimos en una generación de hipocresía, todo es desechable, todo es material y renovable, nadie quiere un compromiso, ahora es más fácil salir huyendo, como en estado de ebriedad en carretera, prefiero irme lejos y dejarte que enfrentar mis miedos.

¿Estás ahí?

No quiero perderte pero creo que si no te dejo me perderé a mí misma, hago más por ti y por este amor que por mi vida.

Perdón por no ser esa mujer que quieres, por no tener paciencia, por no ser la correcta. Perdóname, porque al parecer todos tenían razón, era demasiado este amor.

Quisiera entrar en tu mente y saber lo que piensas, si me amas o me odias, si algún día podremos reírnos de esto, ir al cine, comer porquerías, quiero saber si en algún momento podrás estar en mi vida.

¡Qué fuerte es decirle adiós al corazón!

Somos de esas personas que se aman con locura y cero cordura, que el problema no es el amor si no la falta de razón.

Parejas pasionales que se destruyen y se construyen, que se golpean y besan, parejas que simplemente no se dejan.

Destructivas, celosas, enfermas, alcohólicas, de esas parejas que ves en las películas que quisieras nunca vivir, eso somos y por eso te voy a pedir…

Que ahora que no esté en tu vida, cuídate como yo lo hice, se bueno, se honesto, es el hombre del que me enamore, se único, se diferente, se responsable, se feliz, enamórate de nuevo, comete errores, pero sobre todo… se tú, ese niño juguetón, amoroso y comelón.

¡Adiós amor!

¿Nos volveremos a ver? No lo sé.

No sé si esta vida nos vuelva a juntar, lo más seguro es que no, yo te veré de lejos, como quien ve su película favorita, nunca me cansaré de amarte, de mandarte todos los días de lejos tu bendición, fuiste amado y muy deseado y por eso te digo adiós.

¿Qué más prueba de amor que dejar a la persona amada?

¿Qué más coraje que dejar el ego y tu propia alma?

Te amo, te amo demasiado.

Te extraño.

¿Qué mujer no ha sufrido este dolor? Pregunto yo… ¿Por qué amamos más de lo que permite el corazón?

No más… no más. Ahora y lo más importante soy yo.

Me quedo con los recuerdos más bellos, el momento en el que pudimos cambiar nuestra historia y el segundo que nos valió.

¿Con quién pasaré mis fines de semana? ¿Con quién platicare por las noches? ¿Con quién cantaré en el coche? ¿Quién me acompañara en mis sueños? ¿Con quién reiré por las cosas más simples?

He perdido a mi compañero, a mi mejor amigo, a mi amor, a mi niño.

Pero algo te prometo cielo, y te lo juro por lo que más quiero…

Lo intenté.

El tiempo dará la razón y sanará mi dolor.

¡Qué difícil es irse y cerrar la puerta!

Ojalá que cuando leas esta nota puedas entender cada palabra, y cuando me extrañes vuélvela a leer… porque aquí estaré, en mente y alma, deséame suerte, pide por mí, mándame buenas vibras, digamos adiós con lo mejor para los dos.

Y cada que me pienses deséame lo mejor, olvida lo peor… perdonemos, que no haya odio ni indiferencia, solo y puro amor.

¡Que te vaya bien mi vida!

Eres de las mejores cosas que me han pasado y en este adiós, con lágrimas en los ojos, con los sentimientos acompañados de impotencia, te digo lo más sabio que ha salido de mi cabeza:

El amor es dar, dar, dar y dar un poco más, el amor es saber cuándo perdiste y cuando luchar, el amor mi niño, fue lo que tú y yo tuvimos…

El amor existirá el día que yo haya partido.

 

@marcelecuona

 

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