la independencia

Tienes un e-mail.

Mentira, falacia asquerosa.

Ni un mensaje, ni una carta, ni un inbox, ni señales de humo… ¡nada!

Es traumante ver una película con Meg Ryan y enfrentarte con la realidad llegando a tu casa. Ni tu peor enemigo es guapo, ni millonario y tampoco esta enamorado de ti.

Ayer por ejemplo, me enoje con Mr. Darcy… he estado muy sensible estos días y no soporto ni a mi sombra robusta y caderona. Bueno, el caso es que estábamos peleándonos y se fue a su casa.

No regreso con un ramo de rosas después de una hora, ni me trajo serenata arrepentido y menos me pidió que me casara con el. Este tipo de películas solo te hacen desear un amor que no existe.

En dos horas te enseñan como dos personas se conocen, se aman pero es imposible su amor, terminan pero se encuentran al lado de un rio o una madre así y se vuelven a enamorar perdidamente.

Si yo quisiera encontrarme con mi ex tendría que ir a un lugar de mala muerte como un after y venderle alcohol adulterado o algo parecido para que se enamorara de mí.

Me encantaría un día pelearme con Mr. Darcy y que entrara a mi casa cuando estuvieran todas mis amigas y con lágrimas en los ojos me dijera:

“Me tuviste desde el momento que me dijiste hola”.

Y que todas mis amigas se murieran de envidia. De la mala.

Te hacen creer que si no hay conflicto, no hay pasión por lo tanto tampoco hay amor.

Pero este fenómeno empezó desde Walt Disney no nos hagamos tontas…

La Sirenita cantaba por todo el maldito mar, no se como si no tiene pulmones pero dejemos eso a un lado, el conflicto era que quería piernas para conquistar a Eric. Hace trato con Úrsula la bruja y en tres días tiene que conquistar al príncipe. Este a su vez la cambia por una morena sexosa (que raro, los hombres no son así, ¿de donde lo sacaron?).

Ariel sufre y llora. Pero después se arma de valor y sin dignidad alguna va a interrumpir la boda del tipo que la cambiO. Matan a la bruja, canta Ariel un poco más y se casan a la corta edad de dieciséis años. Dios nos libre que se case pasando los veintes por que seria una maldita quedada.

Así que, resumen… si todo mundo te pisotea y el tipejo te cambia por otra no hay problema, todo al final se resuelve para que te quedes con el príncipe.

Esteeee….. No.

Imaginen a una soltera viendo cualquier película romántica y el regreso a su casa. Sabiendo que no existe un hombre así, ¿O si?

Recuerdo cuando tenia catorce años y vi un Ángel Enamorado en el cine. ¿La protagonista?, nuestra querida Meg Ryan de nuevo. El camino a mi casa fue algo único. Estaba completamente enamorada del hermoso, en aquel entonces, Nicolas Cage. Quería que un ángel me salvara de mi vida mundana, llorar un poco y al final sufrir de amor.

Claro esta, todas mis “relaciones” en mi pubertad fueron mas que tormentosas. No caía un solo ángel del cielo.

Pero también seamos sinceras. Si llega un tipo y te dice todo enamorado:

“Tu me complementas”

¿Qué pensarías?

Que asco que un hombre diga esas cosas con todo el respeto. Compleméntate tu solo compadre.

¿Queremos machos o románticos sensibles?

Formulare de nuevo la pregunta.

¿Queremos a un machista misógino o a un gay?

¿Por qué las comedias románticas no ponen como es el amor en realidad?

Pero te tengo buenas noticias. En tu vida tú eres la protagonista. Puedes tener la sonrisa de Julia Roberts aunque uses brackets, puedes tener los rulos de Meg Ryan aunque seas lacia y puedes tener un hombre como Edward Cullen aunque este feo y sea de Neza. El chiste es como decides vivir tus romances y tu autoestima.

Si estas leyendo esto es por que tienes sentido del humor. Raro pero lo tienes.

Y si yo puedo vivir mi vida a través de un blog y un Mr. Darcy, (enojado y de lejos pero lo tengo), ¿Por qué tu no habrías de tenerlo?