la independencia

 

Mimosas mías, sé que nosotras somos un encanto, y cuando hablo de nosotras me refiero a las mujeres, y cuando digo mujeres es sinónimo de locas.

Si, perdón, lo dije… los hombres nos tienen catalogadas como desquiciadas. Claro, hay unas más que otras (y cuando digo otras me refiero a mí) pero seamos realistas; a veces, y solo de vez en cuando, se nos zafa ese tornillo llamado cordura y cometemos pura bestialidad con tal de no perder al bizcochito y pasa todo lo contrario: Los hombres salen corriendo despavoridos.

Pero, ¿Por qué cuando empezamos a salir con alguien hacemos cosas tan tontas y loquitas? Digamos un ejemplo… revisar a cada rato su última conexión de whatsapp. Mimosa, eso no hará que telepáticamente te mande mensaje solo porque lo deseas desde el fondo de tu corazón. Y bueno, IPhone nos arruino lo psicópatas quitándonos esta opción; yo no confió en ningún hombre que no tiene esta aplicación, algo me está escondiendo el desgraciado (sí, soy paranoica, ¿no dije que estaba loca?)

Un hombre que acabo de conocer (si, en Tinder, ok, lo dije) se metió a mi blog y me dijo que era como Andy Anderson. No tenía idea de que me hablaba, así que busqué el nombre en google; me salió un negro. Le pregunté “¿De qué demonios me estás hablando? ¿Estas pedo o qué?”, me dijo “Eres Andy Anderson, como la de la película de Como perder a un hombre en diez días, que usa a los hombres para sus artículos”.

Este muchacho no es ni relevante en mi vida ni en la historia, pero me pidió que si algún día salía en mi blog usará su alias Pascual Ladrillo. Aquí está tu mención mi querido Pascual.

Lo que sí, es que me dio una idea para un post: siempre pensamos como enamorar a los hombres y muy pocas veces nos ponemos a razonar en las cosas que hacemos para alejarlos.

Si, si… todas sabemos la regla de oro; no ser intensas. Pero me puse a investigar más a fondo y parece que son más sencillos de lo que parecen mis queridas Mimosas.

Supongamos que acabas de conocer a tu príncipe azul, hay cosas que bajo ningún motivo debes hacer durante los primeros diez días (digo, de preferencia nunca de los nunca o hasta que el individuo este perdidamente enamorado de ti) pero, si lo haces y no vuelves a saber de él, no digas que no te lo advertí.

Día 1. Te lleva a cenar y claro, te pide de tomar. Él sabe lo que hace mi querida Mimocita, te quiere poner peda, ¡No cedas! Él te quiere llevar a la cama, que pierdas el tesorito, para que me entiendas: que aflojes.

Está de más que te diga lo fatal que se ve que estés ahogada la primera cita, ¿eres la Chupitos? ¿Eres yo? No Mimocita, tu eres una reina, acepta dos y ya. Bueno, supongamos que ya la regaste y te tomaste una botella de Mezcal (mi nueva debilidad) y te vas a su casa, (mi vieja debilidad) ¡Bajo ningún motivo le aflojes!

Hazte la dormida y cual bella durmiente… te pones a roncar princesa.

Día 2. No le mandes mensajes ni le marques. Que necedad la nuestra de no ser conquistadas a la antigua ¿Por qué tenemos que estar en control de todo? Si el hombre no te llama o no te mensajea… querida te tengo noticias, no le gustaste tanto. Así de fácil, no hay medias tintas, no existe el: “Capaz que no tiene señal” Reina, todo es territorio Telcel, no te hagas güey. El que quiere, lo demuestra. Dejemos de estar de rogonas, si el susodicho aparece ocho días después, tú ya estas saliendo con otro ¿me entendiste?

Día 3. Pero tu muchacho si mando mensaje y  muestra interés. Para este entonces ya lo tienes en Facebook. No, no lo hagas. No lo stalkees, bueno si, pero no des likes a sus fotos del 2011. No este padre que vea que tiene veinte notificaciones de su álbum más viejo, y menos de su álbum con la ex novia en Los Cabos. Aguántate, y mejor cuando el muchachito sea tuyo, muy linda, amorosa y psicópata, se lo borras.

Día 4.  Vuelven a salir. Bajo ningún motivo tú pagas nada. Sé que hombres y feministas me van a odiar. Me vale dos hectáreas…

¿Qué paso con los hombres detallistas? ¿Las serenatas? ¿Los poemas? ¿Las cartas? Ya que dejaron de existir los Romeos, por lo menos que me pague el sushi ¿no? Ya cuando quieran ser nuestros novios, les invitaremos algo, pero mientras tanto, que nos conquisten. No es que nos hagan el favor, pero Mimosas, dejemos de ponernos como tapetes. Por eso hay tan pocos hombres queriendo un compromiso estos días, porque ya no les cuesta nada tenernos ¡Ni el esfuerzo!

El que quiera su Mimosa celeste, aunque sea un esquimo en el parque, pero que le cueste.

Día 5. No hables de más. Sé que hay mujeres liberales como yo, que dicen las cosas antes de pensar. Esto te puede costar Mimosa. Lo que tú crees que es chistoso, a los hombres no les parece. No que seas hipócrita; pero no le digas de broma cuantos hijos quieres tener, ni cómo quieres que se llamen, ni en qué escuela los quieres meter. No le comentes con cuantos te has acostado, digo, si eres virgen, estas salvada, pero a menos que tengas once, no lo creo.

No comentes tú pasado, él no lo anda divulgando. Yo no tengo de otra, se meten a mi blog y lo leen, pero tu Mimosa, sálvate… huye y sálvate. Di que tienes veinte años, que eres virgen y que así piensas quedarte. En este país machista es la única forma de casarte.

A mí porque me vale, yo estoy esperando que Luis Miguel me conozca, y como todos ya sabemos su pasado, pues estamos casi iguales.

Día 6. No le digas nombres cursis. No tienen ni una semana de conocerse. ¿Por qué le dirías mi amor? ¿Mi vida? ¿Mi chiquilín? No inventes Mimosa, consíguete una mascota.

Día 7. Es fin de semana. Tu esperas que salga contigo pero te dice que ira con sus amigos. Esta es la prueba de fuego Mimosa. Relájate, deja a la Juana la Loca encerrada, no la saques aun. Odian la intensidad, la odian. Tu lárgate con tus amigas o juega matatena, ¿Qué se yo? No estés jodiendo su espacio, eso déjalo hasta cuando esté enamorado… y ahí si le puedes decir: “Amor, si quieres sal con ellos, pero… ¿no prefieres un maratón de sexo con el nuevo baby doll y las esposas que me acabo de comprar?”

Día 8. Decides aflojarle por fin. ¿Al día ocho? Que loquilla me saliste Mimosa, pero ¿Quién soy yo para juzgarte? Hay algo que no debes hacer jamás: quedarte como pescado muerto boca arriba mientras él hace todo el trabajo. Mira, yo no digo que seas una experta, pero hay mucha pescado muerto por ahí, y con eso si olvídate que te vuelva a marcar. Si no sabes que hacer en esos casos y ya estás que no aguantas, metete a google, busca pornografía e investiga Mimosa ¡Las mujeres también estamos en derecho de tener una vida sexual buena, eh! ¡No solo ellos!

Día 9. Después de tener sexo volvemos al día número 3. No le llames ni marques. Nos ponemos muy sensibles después de tener sexo. Hasta llegamos a nuestra casa a llorar sin razón. Si Mimosas, hasta yo he llorado sin razón, claro… en la privacidad de mi casa y hasta por la menor provocación; porque se me acaba el papel de baño o porque no me cierra el pantalón, de repente me acuerdo que tuve sexo y ¡PUM! me siento usada y me pongo a llorar. No le marquen ni le manden mensaje. Si no te busca, es un imbécil y solo quería eso. Ni modo, para que le aflojan tan rápido. Desgraciadamente hay mucho tarado por ahí.

Día 10. Mimosa, llevas casi quince días saliendo con él. Para este día ya sabes si realmente te interesa y si tú le interesas.

Muchas veces salimos con tipos que no son lo que queremos al cien por ciento pero estamos con ellos con tal de no estar solas, y al revés, salimos con hombres que nos gustan mucho pero que no nos hacen mucho caso más que un mensaje de vez en cuando.

El secreto está dentro de ti.

Si… sueno a “Tienes el valor…” y esas mamarrachadas, pero es la verdad. Siempre, muy en el fondo, sabemos si un hombre está interesado en nosotras, y cuando eso pasa, las cosas fluyen y no tenemos que estarnos preocupando en regarla en estos ridículos diez pasos que te acabo de mencionar.

Así que, mi campeona, ve y enamóralo como ninguna otra.

 

(Si tú como Mimosa, tienes una historia que contar, mándamela a mi mail mamipa84@hotmail.com y pon de título POST. Pon tu nombre y una foto para que se promueva el post y si tu historia es buena la subiré al blog, serás mimosa por un día… ¿Te atreves a salir en el blog? ¿Te atreves a que te lean nuestros 20 mil lectores al mes? ¡Haz la diferencia y mándame tu material! Yo me encargo de lo demás. MIMOSA MARCE)

 

@marcelecuona

 

Marcela 3