Se puede decir que he tenido todo en cuanto a hombres. He tenido buenos, malos, mentirosos, bondadosos, de todo.

Pero hace mucho tuve un hombre que me hizo pedazos.

Una vez pasó por mi para ir a una fiesta y me dijo que no iba a ir como estaba vestida que tendría que cambiarme… Indignada no lo hice y le dije que yo era un ser libre y soberano, que él no me diría qué hacer. Me dijo que no iríamos a la fiesta entonces. Nos quedamos en mi casa viendo pelis y haciendo el amor, cuando a las dos de la mañana me dijo que se tenía que ir porque se levantaba temprano la mañana siguiente. Se fue y a los diez minutos marco diciendo que iría a la fiesta solo un rato. Cualquier mujer con un poco de dignidad se hubiera dormido y nunca le hubiera contestado el teléfono al susodicho. Pues yo no. Yo le marqué toda la noche y él no sólo no me contestaba. Me mandaba mensajes (ya borracho) diciéndome que era una idiota que lo dejara en paz. No importó. Yo seguía marcando. Hasta que a las ocho de la mañana contestó y me dijo que lo perdonara que me amaba pero que yo estaba mal por no haberme cambiado en primer lugar.

Que hice yo? Le pedí perdón.

Perdóname por no entenderte, perdóname por no comprenderte, perdóname por ser una loca, perdóname por no ser una buena mujer.

Cabe mencionar que soy la mujer más fachosa del mundo. El me tenía advertido que tenía que ir al gimnasio diario, estar maquillada y siempre peinada. Que es eso de andar en fachas?

Se enojaba conmigo y se iba de borracho tres días con sus amigos. Obvio yo lloraba desconsolada pero ya no había nada que hacer, estaba en un círculo vicioso que no podía dejar.

Subía a Facebook fotos con sus ex amantes cuando se enojaba. Ponía status diciendo que yo era una “prostituta”. Pero después siempre regresaba con su maravillosa sonrisa, sus hermosos ojos verdes y me decía: perdóname pero tú tuviste la culpa.

Para los diez meses estaba claro que yo me sentía no solo gorda, fea, inútil, usada, maltratada…

Me sentía fuera de mí, y simplemente no podía dejarlo.

Estaba fuera de discusión, yo no terminaría esa relación.

Al final él quiso dejarme, y yo no entendía… le rogaba hasta que me aceptaba de nuevo bajo nuevas condiciones, simplemente no me quería.

A veces hay gente que disfruta haciendo menos a sus parejas para sentirse superiores. Yo confieso haberlo hecho y pagué en carne propia después ese sentimiento.

Como la persona que dice amarte tanto o quererte tanto puede provocarte tanto daño?

Al final, mis amigos, mi familia, todos me decían que estaba fatal. No salía de mi recámara y lloraba todos los días. Y ahora que veo en retrospectiva no lo puedo creer.

No solo es humillante reconocerlo, vivirlo y escribirlo en ese momento…. Fue humillante admitir que ÉL no era el del problema… era yo.

Que clase de masoquista era? Por qué disfrutaba de relaciones conflictivas para vivir en la desgracia?

Obviamente la relación tuvo sus cosas buenas, el sexo era una de ellas… pero me volví dependiente a esa persona que no me veía ni con admiración, ni con respeto y menos con amor.

Me fui de México a aliviar mi dolor. Estuve sola, conmigo, fue difícil, lloré mucho… él me escribía solo mensajes hirientes, diciéndome que ojalé nunca lo volviera a buscar que estaba muerta para él. Y sí que lo estaba. Estaba muerta por dentro, me sentía marchita, apenas con vida.

Había dejado mi carrera, mis amigas, mi familia… todo por mi devoción a él.

Era empezar de cero, llorar y sufrir de nuevo todo por el amor que decía sentir.

Pasaron las semanas y empecé a sonreír, después a reír y termine en carcajadas.

Al pasar el tiempo me di cuenta que nunca lo amé, que no me amaba yo en lo mas mínimo y quería canalizar esa falta de cariño en alguien, estaba enamorada, enculada y encaprichada.

Ese hombre me enseño sin querer a amarme a mi misma. A salir del hoyo en el que estaba y recuperar fuerzas para ser mejor mujer.

Ahora, salgo con un hombre maravilloso, y nos damos nuestro espacio, nos respetamos, nos queremos y apoyamos mucho. Y ahora es cuando lo entiendo. Dios me tenía preparado esto. Yo necesitaba sufrir con mi ex para ahora poder valorar el amor sano y hermoso que ahora disfruto.

Pero sobre todo tenía que sufrir para darme cuenta que Marcela vale muchísimo, no soy perfecta, todo lo contrario, pero merezco a un hombre bueno que quiera compartir sueños junto a mi.

A veces nos conformamos con cualquier cosa con tal de no estar solas.

Nunca volverá a tener esta edad, nunca volveré a ser más joven, o más bonita que ahora… así que solo me dedicaré a disfrutar.

Y mi ex? Me volvió a buscar claro, lástima por él…

No merece ni nunca mereció a esta gran MUJER.