Esta angustia de estar viva y no saber para qué. El enfrentarme todos los días a mis defectos sin poder cambiarlos, sin poder entender cómo.

Adaptarme a ser un humano sin tener la capacidad de sobreponerme a la idea que soy insignificante, que pase lo que pase, no haré un cambio; nunca seré un Newton y aunque lo fuera, cuando este mundo acabe, todos seremos olvidados.

Tener insomnio todas las noches, con este dolor en el pecho que no me deja respirar. Y no ubico el porqué de mis problemas.

Tener poco dinero en mi cuenta a pesar de mis esfuerzos por sobresalir. ¿Hago realmente un esfuerzo?

Quiero crecer, pero no sé cómo.

Tener una relación sana que no sé si me llena, dentro de mi creo que un día va a acabar, pues me lo ha enseñado la vida, porque es lo que he mamado. Patrones que no puedo dejar, esperanzas que no quiero soltar.

Estar enterrada en el pasado, ver como el presente me come y el futuro me alcanza. Tener ganas de llorar sin saber por qué. ¿Algún día me sentiré feliz y plena?

Sentirme sola y desesperada, con ganas de que alguien me dé un abrazo y me diga que me entiende, que ha pasado lo mismo que yo, que se ha sentido abandonada por su gente y por Dios.

Me digo atea, pero no dejo de mencionar a Dios. Creo que por miedo. Porque sé que al parecer moriremos y seremos polvo para renacer en otro tipo de materia, y aun así,  tengo la esperanza de que hay algo más allá. No puede ser que esto sea todo. ¿Y la gente pobre? ¿Y la gente enferma desde joven? ¿O con malformaciones? ¿Solo vienen a esta tierra una vez a sufrir y no tienen otra oportunidad?

No se vale. No es justo. No es justo que haya gente que lo tiene todo y que no lo merece. No es justo que gente superficial y estúpida vivan cómodamente en la ignorancia. Después de quitarte la venda de los ojos, no puedes volver a ser como antes. Yo no puedo darme el lujo de ser tonta de nuevo.

Por eso dejé de creer en ti Dios, por eso dejé de comer carne, por eso me alejé de los dramas. Por eso quiero ser feliz aunque no sé qué sea eso.

Ha de ser muy difícil estar con alguien que no le encuentra magia a la vida. Ha de ser difícil estar conmigo a veces. Por eso la gente depresiva está sola, porque la aguantas un par de meses, pero no más.

Una vez me dijeron que la gente depresiva es como un estéreo con el volumen descompuesto; no controlan los niveles, o el volumen está muy alto o muy bajo. No hay medias tintas con nosotros.

La depresión es una constante en la vida del depresivo, es una enfermedad.

Una vez llegó una amiga a mi casa decidida a cortar a su novio. Le pregunté el porqué. Me dijo que porque la trataba muy bien y que ella no lo merecía. Reconozco a una depresiva cuando la veo, la abracé, “No debes cortarlo, mereces ese amor”.

Los depresivos creemos que no merecemos nada de lo que tenemos y aun así, queremos más. Los antidepresivos son una excelente opción, pero no es la solución.

Esta vida tan corta, con memoria fotográfica, recuerdos bellos, destellos, luces, pequeños triunfos que nos hacen seguir adelante.

La cuestión es, una mañana, todos los días de mi pequeña vida, despertar y encontrarte en algún lugar.

 

@marcelecuona

 

Marsw3