El pasado se queda en el pasado.

¡Qué frase más maravillosa y conveniente! A la hora que me pongo a pensar en mi vida amorosa; empezando con mi primer beso, fajes, sexo, noviazgos… me queda claro que por mí mejor que ni se toque ese tema. Yo digo la misma frase que mi bizcochito Luis Miguel cuando conozco a un hombre: “Nací el día que te conocí”… así que no estés fregando.

Pero, ¿El curriculum vitae amoroso de alguien nos dice algo? Me puse a reflexionar en las primeras citas, o cuando conocemos a alguien que nos interesa y preguntamos lo obvio:

“¿Tienes novia? ¿No? ¿Hace cuánto que no? ¿Y porque cortaron?”

Como si de verdad la gente nos fuera a decir sus traumas, cosas personales y confesar: “Corte porque soy bien pedorro y ya no aguantaba mis gases”… ¡Tantito de por favor! ¡Nadie dice la verdad!

O sea, vean el ejemplo de mi ex novio, ¿Qué pasará cuando conozca a alguien nuevo? ¿Qué va a decir cuando le hagan esa pregunta? “Pues fíjate que me acosté con una niña de su salón el catorce de febrero…” Pues no, dirá que estoy loca y que por eso cortamos, como todos los hombres dicen de sus ex novias.

Porque, si dijéramos la verdad, la neta, la neta… nadie querría intentar algo nuevo con nosotros. Si mi ex dijera la verdadera razón del porque nos separamos, pues es evidente que ninguna mujer se dignaría si quiera a saludarlo.

Claro, yo tengo mis cosas, digo, santa no soy, pero si una dama. No voy a andar diciendo por ahí que he cortado porque estoy demente, o porque soy dependiente, por mi manera de beber o porque me aburro muy rápido de los hombres y mando a la fregada mis relaciones.

No, esos secretos morirán conmigo.

Me gustaría que hubiera una especie de “Ola de verdades”, y que cada vez que hiciéramos esa pregunta a un hombre (o mujer) no pudiéramos mentir. Así saber desde el principio a que nos estamos metiendo.

“Si, fíjate que corté porque no se darle espacio a mi pareja”, “Corté porque mi novia me amaba demasiado y no me gustan los compromisos (por cierto, lo más seguro es que solo me quiera acostar contigo hoy), “Me mandaron a la fregada porque soy demasiado violento”, “Soy parrandero”, “Soy precoz”, “La tengo chica”…

¡Qué sé yo! De por si las mujeres no podemos estar perdiendo el tiempo con tontos porque nuestro útero tiene día de caducidad; entre más rápido encontremos al príncipe azul, mejor… ¿Qué necesidad de mentirnos así? Si al final pasarán los meses y ¡PUM! sorpresa, el precoz nunca te contesta el teléfono cuando esta con los amigos.

Mimosas, nosotras no nos salvamos… ni crean que porque soy vieja voy a hacerme de la vista gorda, ¿Qué onda que varios hombres me dan dicho que ni si quiera salen con nosotras y ya estamos de intensas? O que solo les han dado un beso y ya los quieren violar, descuartizar y echarlos a un barranco…

No pues, ¿para qué necesita tu curriculum amoroso si con esas cosas ya le estas diciendo todo? Dejemos de estar dando armas para que nos digan locas dementes.

Cuando un hombre me dice que cortó con la ex novia porque ella estaba loca, le digo “¡Par favar! ¿No te diste cuenta desde el principio de su locura?”

Estoy conociendo más a Pascual Ladrillo, ese tipo del que les hable en el post de “¿Cómo perder a un hombre en diez días?”, y su C.V. amoroso apesta. No ha tenido relación formal en años, sigue viviendo con sus papás a sus treinta y dos años, es muy fiestero… pero vean lo maravilloso del asunto: He hecho todo, todo, todo lo humanamente posible para que se espante y se aleje de mí. Todas esas cosas que dije que estaban prohibidas, bueno, todas las he hecho.

Y no se va.

Mi curriculum amoroso también apesta, no dejo de tener novio, uno tras otro, malos novios… y eso habla mucho de mí. No he tenido una buena relación desde el ochenta y cuatro, y eso habla demasiado de mí también. Tengo un blog en el que despotrico de los hombres y hablo de mi vida amorosa, eso habla de mí… ¡Qué soy una fregona!

El punto es que aun así, hay hombres que se atreven a tomar el riesgo, conocerme y algunos, hasta de enamorarse. Hay otros que no, que juzgan solo por la fachada.

Desde hoy vamos a tirar ese curriculum vitae amoroso y hagamos uno nuevo para los hombres venideros:

Marcela Lecuona Rubiales.

29 años.

Viuda.

Porque para mí, todos mis ex amores han muerto, el día que te conocí.

 

(Si tú como Mimosa, tienes una historia que contar, mándamela a mi mail mamipa84@hotmail.com y pon de título POST. Pon tu nombre y una foto para que se promueva el post y si tu historia es buena la subiré al blog, serás mimosa por un día… ¿Te atreves a salir en el blog? ¿Te atreves a que te lean nuestros 20 mil lectores al mes? ¡Haz la diferencia y mándame tu material! Yo me encargo de lo demás. MIMOSA MARCE)

 

@marcelecuona

 

Marcela1