Me dio por escribir del corazón, no andarme con rodeos ni mamadas, que pensarán o que dirán (mi coco reducido pero indestructible hasta la fecha).

Tampoco sé si será cagado o se identificarán o pareceré de hueva. Solamente me dieron ganas de plasmar lo vengo sintiendo, un vacío que me apaña, esta sensación es una especie de ansiedad… me dan ganas de salir, no sé si sea evadir, me dan ganas de estar con alguien y por otro lado me dan ganas de encerrarme en mi cuarto, de ser yo y nada ni nadie más.

Así cual carta suicida, para cuando ustedes lean esto no sé que habrá pasado. Estoy por vivir cambios y si lo ves de cierto modo, sólo se trata de seguir adelante, de vivir unos días más.

Me muero de los nervios, estoy a punto de estrenar una obra de teatro. Un proyecto que creé junto con una gran amiga, llevamos un año con dicho proyecto y finalmente está por nacer, no le quiero dar peso de más ni de menos, quiero que sea justo, justo lo necesario. Es un proyecto por el cual me apasioné y me entregué al 200%, pasando por las mayores altas y bajas de mi vida, siendo algo en lo que estoy involucrada en todos los sentidos.  En el proceso de la creación, nos enfrentamos a críticas y puntos de vista distintos, a que a alguien a quien yo admiro profundamente no le pareciera y me dijera que abandonara el proyecto y por otro lado que gente a quien también aprecio, lo aplaudiera y apoyara.

Tengo miedos, no sé si fundamentados, sólo sé que debo lanzarme y hacer lo que debo hacer, sin mirar atrás ni a ningún otro lado, más que a mi corazón que es de donde nace todo lo que hago, al fin y al cabo estoy donde dije que estaría… me encuentro en la meta, sea cual sea el resultado.

No sólo este es el motivo de mi necesidad de escribir, me he topado con pared en cuanto a lo emocional/sentimental. Me siento feliz de tener a las amigas que tengo, a mi familia, a mis conocidos, en fin a toda la gente que me rodea, sin embargo no voy a negar que en momentos como éste se me apachurra el corazón, se apachurra de que no lo tenga nadie, de que esté con ganas de volcarse por alguien, de palpitar a tal grado que puede explotar.

Disfruto tanto estar enamorada, las esperas, incertidumbres, sorpresas y besos, los saboreo con cada papila gustativa.

En momentos siento que no necesito nada, cuando ando corriendo por la ciudad entre mis mil trabajos y quehaceres, me siento mujer independiente y sin tiempo para una relación. Cuando bailo con mis amigas, me hormiguea la piel entachada, manitas sudadas, brisa fría de aire acondicionado, mandíbula tantito tensa,  música retumbando en mis venas, gente a  mi alrededor y aún así me siento perfecta en mi universo solitario.

Miro hacia todo lo que existe, todo lo que me espera, todo lo que significa el mundo y me digo a mi misma: ¡Ten paciencia!

Sin embargo, hoy, como algunas otras noches e instantes, anhelo el amor perfecto, así como mi universo pero compartido. Veo frases que me gustaría escribir pero con destinatario, tweets con significado, mails con exceso de contenido y posts con dedicatoria.

No es como que no lo he intentado, he vivido amores y desamores, últimamente ligues y desligues… la verdad desde mi ruptura nada me ha conmocionado, ha existido una pequeña ilusión pero nada concretado, mucho menos lo que yo imagino.

Imagino que grita que me ama y yo grito al unísono. Un ‘forever and ever’ que me apapacha y apapacho. Aquí es de dos, no pido nada que no esté dispuesta a dar.

Esa complicidad que hasta hace unos días me di cuenta que es mi razón y pasión, yo soy mi mayor motor pero me hace falta uno que embona justo entre mis pulmones y al ladito de mi corazón.

No sé como concluir esto porque sólo quise escribir, sacar algo que traigo dentro y que ni yo misma sabía definir… o tal vez sí pero no me salían las palabras. No puedo decir que sufro, no la neta no. Tampoco estoy triste, tengo esperanza y melancolía a la vez, creo que es parte de lo que me hace única, y parte de lo que me gustaría compartir.

Voy a cerrar los ojos tantito, así como el que escribe una carta suicida, sólo que yo no me voy a ningún lado, no hasta que no lo encuentre.

Curiosamente este es mi post número 25, así como mi edad, tal vez esto signifique algo, así me gusta pensar, que no hay coincidencias y sí razones.

Luciana