la independencia

Comida, domingo familiar, mi padre, su tercera esposa y sus siete hijos. Una familia un poco peculiar.

Comiendo todos, tomé un sorbo de mi primer copa de vino en domingo (si, mi padre ya aceptó mi debilidad por el alcohol) cuando Nora, mi hermana de treinta y cuatro años, hizo una tremenda declaración.

         El próximo año seré madre.-

Escupí el vino sobre el mantel. La esposa de mi papá me vio con cara de te voy a matar… pero en ese momento no importaba mucho mi vida, sino la que venía.

No sorprendería tanto la noticia si mi hermana tuviera esposo o novio… o es mas… si ya estuviera embarazada. Lo sorprendente del caso es que decidió, que si a sus treinta y cinco años no encontraba ningún prospecto aún así se iba a embarazar. Por catalogo cual zapatos Andrea.

Todos se alegraron, hasta mi hermanita de seis años. Que por cierto… si le preguntas “¿Qué quieres ser de grande?” te responde “quiero ser soltera”. Mi hermanita abrazo a mi hermana mayor y le dijo:

“¡Yeiiii! Voy a ser tía.- así de rara y maravillosa es mi familia, seis años y ya quiere ser tía.

Yo no lo podía creer, Nora siempre había sido mi modelo a seguir… ok, la verdad no la he seguido muy bien… pero creo que fue su culpa, lo mas probable es que de chica no leyera Hansel y Gretel, así que no supo dejarme pedazos de pan por el buen camino…

Doctora, con dos especialidades, egresada de la Anáhuac, vegana, pinta en óleo, escribe precioso, lectora asidua, habla francés e ingles ¿Esta mujer es real?

Y las preguntas más sorprendentes son: ¿No encuentra marido? ¿Se ha resignado a tener a su hijo con un desconocido?

Pues si, la falta de maravillosos hombres que se quieran comprometer nos ha orillado a eso.

Nunca quise tener hijos. Cuando crecí y mis amigas empezar a tener hijos desde muy chicas me di cuenta lo maravillosa que era mi vida. Mientras yo estaba en el antro, ellas estaban encerradas en su casa cuidándolos.

He ido a todo, a los baby showers, nacimientos, bautizos… veo las caras de cansancio de mis pobres amigas y ellas ven mi cara de cruda. La cruda se quita… pero juventud solo hay una.

He visto a sus hijos crecer, oigo sus berrinches y escucho sus llantos. Nada me daba tanto asco.

Me desagradaban tanto los bebés, que tengo una confesión que hacer… uno de mis recuerdos de pequeña, es uno de Marcelita a los seis añitos esperando en la cola del súper.

Un bebé bastante feito estaba en su carriola… (No quiero justificar lo que hice diciendo que era feito, pero si lo era)  estaba jugando con un juguete tranquilo, mientras reía y me miraba tiernamente. Solo vi su regordete brazo y no pude evitarlo, en cuanto su mamá se volteó lo pellizque atrozmente.

Lloró mucho. Y todos voltearon a verlo pero nadie supo quien había sido la causante… Mi mamá solo dijo “Que alguien calle a ese niño”

Me sentí fatal durante días. Su carita en las noches me perseguía… después de un incidente así me volví ante mis ojos la mas cruel asesina.

Se me olvido. Y hoy… por primera vez ante el jurado, aquí esta mi confesión.

Pero últimamente me ha pasado algo muy extraño. Algo que me revuelve el estomago y me da mas pavor que el exorcista.

Estaba comiendo en un restaurante con Mr. Darcy y vi a una señora cargando un bebecito. No sé que pasó en mi… es como si mi útero hubiera dado su primer latido. Solo pensé: quiero un hijo.

¿Qué pasa con el cuerpo de las mujeres que nos pide a gritos un niño?

La “mejor edad casadera” de las mujeres o por ponerlo en mejores palabras… cuando a todas les da mucha prisa por casarse es de los 25 a los 30. Se casan con cada cosa que no lo puedo creer… ¿realmente ese es el amor de tu vida?

¿Las mujeres nos casamos por amor o por tener hijos?

Nos urge casarnos jóvenes porque después no podremos tener hijos, tenemos un límite de tiempo… pasando los treinta y cinco el juego se vuelve más mortal y nadie quiere a una mujer si no puede procrear.

¡Oh sorpresa! Cuando las mujeres estamos dispuestas a dejar todo por tener una familia, los hombres de hoy en día apenas empiezan a gozar de la alegría por la vida. Ellos no ven necesidad de amarrarse a alguien hasta los cuarentas… apenas pueden disfrutar realmente sus cuentas… se ven mas guapos que nunca… ¿una familia? Si algunos hasta siguen viviendo con sus mamas…

Pero nosotras somos más listas o eso creemos… no hay hombre que no te diga que alguna vez una mujer lo quiso amarrar diciéndole que estaba embarazada. Nuestro reloj biológico es tan grande que creemos que es mejor chantajear con tal de tener una familia.

Si algo me enseño la decisión de mi hermana es que hoy en día las mujeres tienen millones de opciones… suena feo, pero ya no necesitamos casarnos ni tener un hombre a nuestro lado para ser madres…

 Y si no llega tu príncipe azul no pasa nada…

Porque no solo eres princesa… sola puedes convertirte en REINA