Pensando como hombre

No te llama, no te busca, no te mensajea… es un ingrato malagradecido y aun así, no pierdes la esperanza. En una de tus borracheras le marcas cantándole su canción favorita… “You’re just somebody that I just to know… “

La letra te la sabes bien, pues no hace mucho estaban juntos cantándola en su coche, si… esos momentos en el que creías que todo seria fabuloso…

¡Oh ilusa!… Oh y más oh.

De la noche a la mañana el susodicho decidió que no eras lo suficiente buena para el, ya no quiere ser ni tu amigo. ¿Lo veías venir? Yo tampoco, ni madame Zazu lo hubiera imaginado.

El lazo que creías que los unía no existe. Pero aún no te queda claro, necesitas oírlo de sus labios:

          ¿Y nuestro lazo?

          ¿De que hablas? Para mi no hay ningún lazo, ni hilos, ni alambres que nos unan. Nada… así que por favor deja de molestarme.

Le cuelgas. Claro, no le vas a dar el gusto que él lo haga. Maldito, maldito, mil veces maldito.

Pero tristemente tú todavía lo amas.

Mandas el último mensaje diciendo:

“Te juro que es la ultima vez que te vuelvo a buscar, te vas a arrepentir, no sabes la mujer que estas dejando ir.”

Él lo sabe… ¿acaso tu sabes lo que vales?

Te contesta:

“Ok, te haré un favor, ya no te voy a contestar para que no te humilles mas.”

Lloras como una loca frenética, quieres matarlo pero antes matarte… bueno, suicidio frustrado… tampoco quieres matarte por un tarado… nomas espantarlo.

“Y cuando vea que estoy apunto de morir, tendida en la cama del hospital, me dirá lo mucho que me ama, ahí se dará cuenta cuanto valgo”

Él lo sabe… ¿acaso tu sabes lo que vales?

Te ves al espejo llorando… te das cuenta que serias mejor que Adela Noriega en todas sus novelas. Lloriqueas un poco más, “como me gustaría que llorara por mí”  y piensas…

¿Por qué no me quiere?

¡Ya se! Tiene que verme para volver a quererme…

Te pones tus mejores galas y vas a su casa. Una vez más le dices que lo amas.

No hay respuesta, no hay nada.

¿Qué mas quieres? ¿Un escupitajo en el ojo y una patada?

Te rindes. No lucharas mas por el. Has entendido que por algo Dios hace las cosas.

Así es, cuando sufrimos por desamor… ¡Como nos acordamos del Señor!

Has perdido la batalla. Date la vuelta y empaca.

¿Es en serio lo poco que te amo?

A lo mejor ni eso pasó.

Ves todas las películas de amor, tomas vodka escuchando todas las canciones de dolor. Lo insultas, con tus amigas lo adulas, lo extrañas… pero la realidad… es cuanto lo amas.

Tú no tienes la culpa que esto pasó en Septiembre.

Llega Noviembre, lo tienes mas que superado… es mas, estas lista para desearle Feliz cumpleaños.

Le llamas:

          Solo quiero desearte Feliz cumple.

Bien, tu voz no tiembla, eres dueña de tus emociones… ¡una verdadera reina chingaoooo!

          Muchas gracias Marce… y tu… ¿Cómo estas?

          Bien, ¿Por qué? ¿quieres regresar?

Ooops ¿Lo dije o lo pensé?

          Ay Marcela, pensé que ya me tenías superado… luego nos hablamos.

¡Noooooooooooooooo! Semanas en rehabilitación haciéndote la fuerte para que en cinco minutos lo arruines…

No hay problema, ahí viene navidad… marcas el mero día y ya no…

¡Ya carajo! Lo tienes que olvidar, recuerda que no te ama.

Él lo sabe… ¿acaso tu sabes lo que vales?

Al fin, hay muchos hombres en el mundo, y seguro mejores en la cama… y SEGURO que la tienen más grande.

ULTIMADAMENTE… ¿Quién lo necesita?

¿Por qué me hago estúpida? Solo lo quiero a él, que regrese…

“Dios si lo regresas a mi vida, si haces que me ame de nuevo… te juro que iré a los orfanatos a leerle a los niños, te juro que donaré toda mi ropa y que dejaré el vodka.

Bueno, el vodka si nos casamos… pero lo demás te lo juro, te lo juro”

Pero Dios no te escucha, seguro esta ocupado con cosas tontas como la paz y evitando las guerras….

“¡Dios, enfócate en lo importante maldita sea!”

Ojala hubiera algo que te hiciera sacártelo de la cabeza…

Bebes alcohol en exceso, fumas marihuana, te acuestas con otros hombres y no pasa nada…

No sale. Es mas, te pegas repetidamente en la cabeza para que te de amnesia o de perdida quedar pendeja.

Pasan los meses y poco a poco va saliendo de tu sistema. Estoy viva y sana…

Ya no hay lágrimas. Recuerdas el pasado y no puedes creer que sufriste por el, ahora recuerdas todo lo malo… cuando mas lo necesitaste fue un maldito bastardo.

Un día suena el teléfono en tu cumpleaños.

Es una voz familiar…

          Hola Marce, solo te llamo para desearte feliz cumpleaños… y pues también para decirte que te extraño, muchísimo no sabes cuanto…

¿Quieres salir hoy? ¡Vamos! Te invito a cualquier antro.

No lo puedes creer… ¡que lindo es! Ya habías olvidado lo hermoso que era… pero te tomas un segundo y piensas: Ahora que estoy viva gracias a mi y a lo fuerte que fui… ¿ahora resulta que me quiere? ¿Cuándo tuve que sacar de mi sistema todo el amor que sentía por el como si fuera cáncer? ¿Ahora es cuando quiere otro chance?

Él lo sabe… ¿ACASO TU SABES LO QUE VALES?