la independencia

Yo no golpeo mujeres.
Obvio tampoco niños ni animales.
Hombres, cuando se lo merecen, osea, podría golpear a un hombre siempre.
Toda esta agresión es porque hace mucho fui a una fiesta y vi a dos mujeres golpeándose. A una de ellas la conocía a la perfección.
Es la típica conocida de la que todo mundo habla.
Comedora de hombres con dinero, guapa, con buen cuerpo, pero con muy poquita clase y un uso limitado del cerebro.
La conozco desde hace seis años. No usaremos su nombre real, pero probemos con Mariela Zamora. Hemos coincidido en viajes porque es amiga de una de mis mejores amigas. Mariela es como las hemorroides. Nadie admite que es su amiga, siempre es la prima de una amiga.
Desde que Mariela me conoció, me odió. No la culpo, tengo muchas cosas que hacen que la gente me odie. Pero su odio nacía desde las entrañas, como si supiera que estaba entrando a su vida para arruinarla.
A mis tiernos 22 años que conocí a Mariela, la verdad llegue hasta admirarla. Nunca tenía dinero propio y aun así siempre estaba de viaje, en los mejores lugares y con los hombres más guapos.
Y yo en semana santa, sola en mi cuarto.
Siempre traía la mejor ropa, los mejores zapatos, estaba en los mejores antros. Siempre con esa actitud altanera y única que la hacían irresistible a los hombres.
Un día Lucia y yo la vimos muy drogada en el baño de un antro. Traía el vestido a la altura del ombligo ensenando la parte floreada de sus calzones y sus amigas la habían dejado sola. Aunque Mariela también había profesado su odio hacia la inocente de Lucia, esta le bajo el vestido, le dio un suero y la peino. Mariela continúo su fiesta.
Lo más impresionante es la recuperación al 100% de su dignidad. Nunca he conocido a alguien con mayor autoestima. Podía haberse caído, besado a miles de hombres, haber ensenado la ropa interior, pero el siguiente fin se aparecía con nueva ropa y excelente actitud y todos la perdonaban.
Tenía un sequito de mujeres que se vestían como ella, hablaban como ella, la idolatraban y seguían cual perritos falderos. Esta mujer debió ser presidente. Manipulaba a la gente a su antojo y todos sabiendo como era, aun así le creían y seguían.
Obviamente pasaron los años y empezamos a crecer. Mariela resistiendo el cambio creyó que lo siguiente en su vida era aumentarse el busto. Y así lo hizo.
Si antes le llovían hombres, ahora el triple. Pero los hombres, con los años, también fueron cambiando. Ahora no eran los más guapos, cada vez se los buscaba más ricos, más feos y hasta se rumora que narcos.
Lo más impresionante de todo esto, es que con el potencial que esta mujer tenia, pudo ser en la vida lo que ella quisiera. Era guapa, pudo ser actriz, era fashion, pudo ser modelo o diseñadora, era astuta, pudo ser abogada… que se yo… pudo ser muchas cosas y decidió ser lo mas fácil.
Cuando fui novia del personaje de “dependerja”… si, el personaje que me trato tan mal, ahí fue demasiado para Mariela. Ellos habían sido amantes durante diez años y Mariela siempre había querido ser su novia. Como no me había dado cuenta?? Las personas siempre se llevan con su igual.
Ahí empieza esta historia. Mariela en la fiesta peleándose con su mejor amiga. Y hablo de pelea. Mariela la tiro al piso y le pateo la cara. A su pobre ex amiga le faltaba un pedazo de cachete previamente arrancado por Mariela Tyson. Yo estaba atónita. Como era posible que una mujer por más enojada y borracha que estuviera pudiera llegar a esos extremos??
Después me entere que la pelea había sido porque la ex amiga había hecho un buen comentario hacia mi persona y la de mi novio de aquel entonces.
En que cosas tan sucias se mete una por amor me cae. En ese momento debí tomar un taxi y dejárselo de por vida.
Después me entere por mi ex cuñado que terminando la pelea Mariela lloraba desconsolada diciendo:
– Como me puedo hacer esto tu hermano??? Andar con Marcela… bueno, acompáñame a la puerta que ya pasó mi novio por mí.
Era el hazme reír, de mi novio, mi cuñado, sus ex amigas, de toda la gente. Había pasado el tiempo y lo que era tierno a los 22 ya no lo era a los 28. No puedes seguir comportándote como hace seis años porque la vida te lo cobra caro.
Desapareció un tiempo. Se dijo que se había ido a Miami con un hombre que estafo a su padre y le robo todo su dinero. Personas finas y elegantes.
El primer día que salí con Mr. Darcy fuimos al Love.
Ahí estaba ella, con mi ex novio. Los vi juntos y tenía todo el sentido. Con un hombre así debe acabar ella y el merece una mujer así.
Ella hizo un espectáculo diciendo que me quería golpear. El no hizo nada. Solo me mando mensajes dos días después diciéndome que me extrañaba.
Todas conocemos a una Mariela. Esa mujer a la que ves a lo alto en un momento de tu vida y que hubieras dado todo por que fuera tu amiga. Y si, creo que todas tenemos a una Mariela dentro. Ese demonio que nos incita a hacer todo lo que nos dicta.
Y aunque una mujer no debe ser puritana alma blanca, si hay decisiones que te marcan, esa línea que a veces no puedes cruzar. Mariela es un gran ejemplo de eso. No creo que ni ella sepa lo que quiere en la vida. Simplemente deja que la vida la lleve.
Mariela es una mimosa. Una mimosa podrida.
Este post es para ella… y el fin de una era.