Cuestión de números

Estamos en un ring.

“En esta esquina, con ochenta kilos tenemos a Mr. Darcy… y en esta otra, con cincuenta kilos (¡Ay aja! Bueno, recuerden que es ficción) tenemos a Marcela Lecuona”

¡Lucharan… de tres a dos caídas sin límite de tiempo!

Todos gritan. El público cree que porque soy mujer me dejaré vencer… pero mi oponente si tiene un poco de miedo. Sabe que a mi anterior contrincante le mordí la oreja.

Loca, desquiciada, al fin y al cabo, vieja.

Lo veo retándome, ¿ahora resulta que me tiemblan las piernas?

Si no le golpeo bien la cabeza perderé no solo puntos, también mi relación entera…

Así somos las parejas, luchamos y peleamos a morir, porque si quedas medio vivo seguro tú serás el culpable de todo.

Cada argumento dado en una pelea, es un golpe en la entrepierna, pero lo sorprendente es que peleamos con la persona que mas amamos.

Si amamos tanto ¿Por qué peleamos?

¿Qué me quita darle la razón a Mr. Darcy y decirle: Si, fui impulsiva, vulgar y demente? (siempre se me acusan de las mismas cosas.)

El sábado fuimos al antro, y como bien saben… cada vez que tomo un poquito de alcohol me pongo malacopa…

MALACOPA: La haces de jamón por todo. Porque el mesero te sirvió mas refresco que vodka, que porque tu novio se tardo mucho en el baño, que porque te dio hipo, que porque “tu mejor amiga” te dijo que si te ponías un hielo entre los pechos durante diez minutos se te quitaba el hipo… (Maldita bastarda si estas leyendo esto.)

En fin, ponerte malacopa no es bonito, ni fino, ni elegante, pero no lo puedo evitar… en cuanto el vodka entra por mis venas, el Hulk que llevo dentro se despierta.

No pasaría nada si Mr. Darcy no fuera malacopa… pero ¡Oh si! Dios nos hace y nosotros los alcohólicos nos juntamos.

Llegamos al lugar y empezamos a pelear… el porque me adelante y no lo espere, yo… porque estaba platicando con unas mujeres de la vida galante (la verdad no eran de la vida galante pero no me importa…)

Ninguno tenía motivo de enojarse, era una gran tontería… y estábamos a nada de arruinarle la noche a todos, cuando se me prendió el foco:

Que horror pasarla mal con la persona que es tu mejor amiga, tu pareja, tu confidente…

Si tan mal la paso ¿Por qué no lo corto?

Y lo vi…

Esta guapo, es chistoso, esta piernón, la tiene…. ¿pues que les importa mimosas metiches?

El punto es que, si lo escogí de pareja es porque me gusta, la paso bien, lo amo… puede ser tu novio, tu nalga, tu bizcocho… el punto es lo mismo… la vida es muy corta para pasarla peleando, y si la felicidad es momentánea, lo importante es crear momentos memorables.

Las entiendo, no sé que nos pasa a las mujeres pero nos encanta el conflicto, ver su celular para checar que no nos ponga el cuerno, odiar a sus amigas, espiar su Facebook, querer estar pegadas….

Y si nos toca un buen tipo… pues que flojera, no hay pasión en la relación, no tengo el mejor sexo, es un mandilón.

Ches conflictivas, estoy orgullosa de ser mujer pero la verdad si estamos medio malitas de la cabeza…

Ellos son más prácticos, por lo tanto, no hacen caso a nuestros berrinches… ¡Pero con esa actitud no saben lo que les espera!

O también están los novios celosos, psicópatas… pero ahí andamos, aguantando desplantes del macho de la manada que solo le falta mearnos para que todos vean que somos de su propiedad.

De cualquier manera, cuando nos peleamos con nuestro bizcocho, lo hacemos porque en el fondo sabemos que no lo vamos a dejar… nomas para ganar.

Si supieras que lo vas a dejar, simplemente lo dejas y ya, no te desgastas…

Las discusiones son sanas en cualquier relación, pelearte todos los días, NO.

Enamorarte es la cosa mas maravillosa, recuerda que cuando lo haces tu decides con que persona, esa a la que le quieres contar todo, con la que quieres hacer el amor.

Si se acaba el amor, termina la relación…. Si solo quieres pelear por pelear solo ganaras el premio: el cinturón.

Creo que las peleas de parejas que todavía se aman es por ego, es ver quien tiene el status alto, quien tiene el control… tampoco digo que seamos tontas… si se esta pasando de lanza el bizcocho mándalo a la fregada, pero no hagas problema donde son tonterías porque vas a desgastar la relación y el que se va a hartar es el.

Ellos no nos entienden, nosotras no los entendemos.

Aun así ellos solo hablan de viejas y nosotras de cabrones…

No podemos vivir sin ellos, y a veces hay que hacer concesiones por eso… que ellos crean que tienen la razón: “Si, si, si mi amor”

Hay que ser muy listas cuando se trata del corazón.

Esta pelea la ganó el, pero el campeonato… ¡lo organizo yo!

Mujeres, ¿a poco no?