Ahora que estamos a pocas horas de año nuevo, pensé en las doce uvas que me voy a comer (mentira, en la peda que me voy a poner) y en los deseos que tengo para este año nuevo. Nací en 1984, así que llegar al 2015 me da tremenda satisfacción. Creo que soy una minúscula parte de tiempo que la humanidad ha pasado sobre la tierra. En el 2167 pensaran en nosotros como algo obsoleto y vintage, así como nosotros vemos 1845. Consciente de ello, he decidido ser más realista con mis deseos.

Tener doce deseos cada año es como ser niño y pedirle a Santa Claus todos los juguetes que viste en canal cinco, y que te traigan, a cambio, una porquería. Mi papá le dijo esta navidad a mi hermanita de nueve años que Santa Claus es él. Ella no le creyó y le dio sus argumentos; no podía ser Santa porque era imposible que se parara tan temprano durante tantos años a dejarle su regalo y que una vez Santa le había traído un juguete muy caro. Así que no había forma de refutarle, Santa sí existe y punto.

Mis doce deseos siempre los he desperdiciado en tonterías: cuando era niña pedí que mis padres se reconciliaran, encontrar el amor cuando era adolescente y en mis veinte deseaba ser protagónica junto a Meryl Streep en una película. Ninguno se cumplió.

Ahora no quiero perder un solo deseo, a lo mejor no he sido específica y por eso el Universo o Dios no me conceden lo que realmente quiero. Aquí está mi lista, lo que una mujer de treinta años realmente desea, o mejor aún, lo que una Mimosa anhela.

1. Fantasía: Bajar de peso. Cuando eres veinteañera, con solo saltarte una comida bajas cinco kilos, no es mentira cuando te dicen que a tus treinta cambia la cosa. Tengo más de cinco kilos arriba y pase lo que pase, no los puedo bajar.

Realidad: No bajo de peso porque trago y bebo en exceso. Además, soy rehuevona y odio el ejercicio. Así que este año me propondré hacer ejercicio y ponerme como Heidi Klum. (Bueno, un poquito de fantasía tampoco lastima a nadie.

2. Fantasía: Viajar lo más que pueda. Quiero ir a Tailandia o a Tokio como se fue este año mi amiga Lucía. Quiero irme a un crucero a las islas Griegas y conocer Argentina, el lugar donde nació el hombre de la Patagonia del que estoy enamorada.

Realidad: Soy muy desidiosa y me conformo con mi sueldo en algunos papeles de reparto y con las regalías que me da el ANDI. Entonces este año, como voy a hacer harto ejercicio y quedaré como Heidi Klum, pediré más trabajo. Edecanearé si es necesario con tal de cumplir mi sueño de viajar como Paris Hilton.

3. Fantasía: Casarme. En una boda estilo “Conoces a Joe Black” con orquesta mientras bailo con mi marido una canción estilo Big Band y seré feliz por siempre como La Sirenita.

Realidad: Trabajaré diario para tener una relación sana, linda, divertida, que haya amor y que todos los días tenga sexo. No me presionaré ante la sociedad, si mi pareja no es la indicada, buscaré quien lo sea. Luis Miguel te sigo esperando.

4. Fantasía: Vender el guion de televisión o de cine que cambie la industria del entretenimiento en México.

Realidad: Sentarme todos los días para acabar mis guiones pendientes. Cuando tenga mucho material, tendré más posibilidades de triunfar y ser la Woody Allen mexicana. Sin lo de pederasta incluido por supuesto.

5. Fantasía: Que mucha gente me quiera. Que cuando me muera me hagan un funeral como lo hicieron con Chespirito.

Realidad: Ser buena persona; sencilla, humilde, dispuesta a dar, no envidiar, que esté la gente correcta a mi lado, nunca ser hipócrita, y aunque solo tenga cinco personas incondicionales, que con eso tenga bastante. Despedir de mi vida a la gente que me lastime u ofenda.

6. Fantasía: Operarme las chichis.

Realidad: Quererme. Pero si vendo un guion sí me las opero. Está bien, quererme, con todo y mis chichitas, mis arrugas, mi cuerpo, mis debilidades. Quererme mucho, irme a un spa u obligar que me de masaje mi güey, pero quererme siempre.

7. Fantasía: Actuar junto a Meryl Streep.

Realidad: Ya pasaron diez años y no se me cumple, así que cambiaré ese deseo por actuar mucho en teatro, en cortometrajes, hacer lo que siempre soñé desde pequeña, ¿Quién sabe? A lo mejor por lo menos un día me ve mi adorada Meryl.

8. Fantasía: Invitar a mi familia un viaje todo pagado por mí.

Realidad: Frecuentar más a mis padres, amarlos por como son y quienes son, gracias a ellos estoy aquí. Ser mejor ejemplo para mis hermanitos y mis sobrinos.  Vincularme más y enseñarles lo poco que sé a mis hermanos mayores.

9. Fantasía: Que Mimosas para desayunar se vuelva una productora y mandar a la verch a todo productor, jefe de reparto, manager y actor que nos haya tratado mal.

Realidad: Creer en mi sueño pase lo que pase. Ir a más juntas, perseguir a Carla Estrada, aparecer en programas y siempre ser congruente con lo que quiero. Mimosas no es un table o pornografía escrita, es un lugar de mujeres donde puedes divertirte, llorar o leernos en el baño mientras echas el cake. Es un espacio de entretenimiento. Que nadie me haga creer distinto o desviarme de ese sueño.

10. 11. y 12. Fantasía: Ser feliz.

 

Realidad: Este 2015 y lo que me resta de vida ser feliz.

Locamente. Insanamente. Completamente. Feliz.

 

@marcelecuona

 

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