tres bodas y un funeral

Mimosas soy todo un fraude.

Yo, que tengo un blog, que doy consejos de amor y desamor, sufriendo, deprimida por un hombre.

¿Cómo pasó? Como pasan todas las historias de desamor, uno simplemente deja de quererse. El otro día le pregunté a mi papá ¿Uno perdona a la persona amada por amor o por falta de amor a uno mismo? El cree que por ambas cosas.

No tiene mucho caso señalar quien tuvo la culpa, algo tengo claro hoy, él tuvo la culpa por tratarme mal, yo tuve la culpa en dejarme. ¿Me amó? No lo sé… ¿Me amé? No, definitivamente no.

Entonces, ¿Cómo puedo ser tan hipócrita y continuar con un blog dando consejos, tips y demás, cuando ni yo misma los sigo?

Así que ahora los papeles se van a voltear, ahora ustedes me van a señalar, van a darme sus comentarios, van a ayudarme, van a decirme: ¡Estas mal! ¡Vas a salir de esta! ¡Vamos Marcela! ¡Si te caes tú nos caemos todas porque somos una hermandad! ¡Se acabó… ya no nos vamos a dejar!

Mimosas no exagero. Tal fue mi depresión que acabe en el psiquiatra con antidepresivos, con ganas de morirme, no comía, esta era una depresión distinta a cualquier hombre puesto que con él vivía, fue poco el tiempo pero volqué todas mis ilusiones en esta persona… él había demostrado amor y completa devoción, y cuando más lo necesité me dio la espalda y me alejó de él.

Después de rogarle, llorarle y suplicarle… me corrió del departamento que compartíamos.

No voy a decir lo que pasó dentro de ese departamento en mi máxima depresión, pero si les puedo contar algo: Nadie, y miren que he tenido la desgracia de toparme con gente mala, NADIE me había tratado con tanta indiferencia, crueldad, frialdad… y yo solo quería ser amada y amar.

Estaba en shock ¿Cómo alguien podía ser tan cruel? ¿Cómo alguien podía ser tan malo?

Semana y media de peleas y yo ya estaba afuera. No tenía donde irme a vivir.

Por eso esta depresión era distinta Mimosas. Sin casa, sin novio, sin dinero, nada Mimosas… y además de todo… no tenía lo más importante: Respeto a mí misma.

Pero, que quede claro algo, aquí no soy una víctima, digo… si voy a ser juzgada tengo que ser neta… soy una persona muy grosera, no tengo filtro, soy prepotente, mis formas no son las correctas, pero les juro Mimosas que soy buena persona.

¡Esperen! ¡Eso no es todo! ¡Hay más! Esta historia me sonaba familiar, este tipo de hombre ya lo conocía, todo lindo al principio, amoroso, antrero, fascinado con mi trabajo y mi personalidad, para que después dijera las palabras: No puedo con tu blog.

¡Mimosas! ¡Y esto no lo van a poder creer! ¡Su mamá me odiaba también! Sin conocerme, de haberme visto solo dos veces, por el simple hecho de ser actriz y tener un blog que hablaba sobre sexo…

Mmm… Se parece a un ex que tuve al que le llamaba Mr. Darcy en el blog.

¿No puedes con mi blog?

Así que me puse a pensar si realmente valía la pena el blog ¿Quiero morir sola? ¿Y si mejor cierro el blog? Al final todo mundo se espanta… ningún hombre va a aceptarlo a la larga.

Pero Mimosas para Desayunar me define, es una parte de lo que soy ahora, soy Mimosa Marcela y Marcela es Mimosa. Así de simple y de sencillo. Así que al parecer moriré sola.

Me espantaba seguir con el mismo hombre pero en diferentes cuerpos, me dio miedo haber estado perdiendo el tiempo, no haber aprendido nada en estos años, no haberme vuelto nada sabia sino más habladora.

Y todo esto empezó hace un poco más de dos años… corte con una persona a la cual ame muchísimo y que a la fecha sostengo que es mi alma gemela, se llama Rafa, mi inmadurez no me dejo ver muchas cosas en aquella época y le hice mucho daño, era un muy buen hombre, perfecto, era mi otra mitad… y se me fue por mi estupidez.

Creo que nunca me lo he perdonado y lo he buscado en hombres que no son él, y que aunque se le parecen, ya sea porque van a los mismos lugares, en lo físico, tienen amigos en común, en profesión o hasta en las cosas malas como en la mamitis o en el machismo, me di cuenta y se me prendió un foco: ESTOY SIGUIENDO UN PATRÓN.

Mimosas, esto fue un parteaguas en mi vida, o aprendía de esto o aprendía.

A mis casi treinta años no podía estar muerta en vida, yendo de hombre en hombre depositándoles mi felicidad sin yo hacer nada al respecto para que eso sucediera, por eso después me dejaban en mi momento más vulnerable, porque ya no les servía de nada, primero los inflaba, me maltrataban y después me dejaban.

El sábado fue el colmo, desayune con mi padre, tuve sesión de fotos con las Mimosas y termine a las ocho de la noche… sin ningún plan a la vista, mi única oferta era mi cama (que en realidad es la de una amiga) y un par de lágrimas que me quedaban guardadas.

Una amiga que tiene a mi ex en face me escribe: Ve lo que puso el infeliz.

Cabe recalcar que él nunca publica nada en sus redes, así que fue extraño que lo hiciera, y cabe mencionar también que el Viernes me llamo a las 5 am y que no le contesté… digo, si van a ser jurado Mimosas, es mejor que sepan la historia.

Puso que había regresado a ser el más feliz de la vida y a pasarla increíble.

Yo muriéndome y el feliz de la vida. Yo sin casa y el feliz. Yo sin comer, sin neta poder respirar y el en la peda. No pues soy más pendeja de lo que creí.

Le llame a mi antigua compañera de cuarto, Gio y le dije… neta, te necesito. Solo me dijo: Vente.

Llegue a su casa mal. Me tomé mis antidepresivos solo pensando cómo podía el estar en el antro, olvidando todo lo que habíamos pasado, Gio me dijo que me tranquilizara, que me iba a preparar un tequila y que me iba a poner a Lucero.

Mimosas sepan que tenemos de broma la “Noche Ochentera” que es quedarnos en casa de Gio a oír canciones de los ochentas, ponernos bien pedas y llorar por hombres que no valen la pena… eso hicimos en el 2005, y no ha cambiado desde entonces.

Ella no sabía que me había tomado mis pastillas, y lo que a mí me pasará ya me daba igual, la verdad Mimosas, me quería morir.

Me empecé a sentir un poco mal, débil y mareada. Todo me temblaba.

Reímos mucho, platicamos de todo lo que nos ha pasado, recordamos viejos tiempos y pensé… ya me voy a morir, mi último día tenía que ser así, desayuno con mi papá, sesión de fotos con mis Mimosas y al final, nuestra noche ochentera.

Recuerden que llevaba dos semanas sin comer, he bajado siete kilos, yo creo que mi corazoncito está un poco débil, y con pastillas, alcohol, depresión, dolor… dije, ya no puedo más.

Me acosté y escuche mi corazón, bombeando a todo lo que daba y entre en sueños y realidad, entre pastillas y alcohol, entre vida y muerte, entre depresión y aferracion… cerré mis ojos.

Tuve una revelación Mimosas…

Empecé a ver cada palabra que era importante para mí, las palabras que tenían más significado en mi vida con cada latido de mi corazón…

TUN: FAMILIA

TUN: VIDA

TUN: MIMOSAS

TUN: RESPIRACIÓN

TUN: AMIGAS

TUN: HERMANOS

Y así, cada vez más rápido… y me sorprendí al ver que se reducían porque mi corazón se estaba deteniendo… me estaba muriendo.

Quedaban pocos TUNS…

TUN: MAMÁ

TUN: PAPÁ

TUN: BLOG

TUN: DODO (ex novio) ¿DODO? ¡NO! ¡NO VOY A DESPERDICIAR UN LATIDO EN EL!… SI, SI PORQUE CUANDO VIVÍ CON EL FUE LA ÉPOCA MAS FELIZ DE MI VIDA Y LO AMO, LO AMO MUCHO, YO TENÍA QUE VIVIR ESTO, UN LATIDO PARA EL TAMBIÉN.

Quedaban 4 tuns… yo lo sabía…

TUN: DIOS

TUN: AMOR PROPIO (Me sorprendió ver esa palabra ahí… ¡Pero si yo no me amo! y lo entendí… si, si me amo, solo que lo olvido… amo a Dios pero lo olvido también…)

ÚLTIMO TUN: RAFA

¿Qué? ¿El último latido de mi vida fue para Rafa? ¿Mi vida se redujo a Dios, Amor propio y Rafa?… si, Rafa, ¡Siempre fue Rafa!

El significado de los tres: Amor.

Y abrí mis ojos, estaba acostada boca abajo con la almohada blanca rozando mis mejillas, mi vista era el atardecer en Puerto Escondido, las sábanas blancas tocaban mi piel desnuda y escuchaba el mar tranquilo… ¡No lo podía creer! ¡Era esa vez con Rafa cuando más enamorados estábamos hace años! ¡Estoy en el paraíso! ¡He muerto! ¡Esto es lo que es estar muerta!

Sentí que alguien se movió del otro lado de la cama, era él, mi otra mitad, por fin estábamos juntos, sabía que vería sus enormes ojos azules y su gigante sonrisa para decirme cuanto me amaba…

Y dije… ¡NO!

¡AUN NO!

¡Me queda un latido más, un tun más y muchos sueños por realizar!

¡Rafa y paraíso, me van a tener que esperar…!

TUN:

YO igual a MARCELA igual a MIMOSAS PARA DESAYUNAR.

 

@marcelecuona

 

Las_Mimosas_06