Pensando como hombre

Fitzwilliam Darcy, mejor conocido como Mr. Darcy es un personaje ficticio creado en 1813 por una de mis escritoras favoritas, Jane Austen, en la novela Orgullo y Prejuicio. Es considerado uno de los principales héroes románticos de la literatura… osea un bizcocho.

Mr. Darcy no es desconocido hoy en día. Para las mimosas a las que no les gusta leer y no saben de quién hablo, el inspiro al abogado Darcy del diario de Bridget Jones y al galán de Carrie en Sex and the city, el guapérrimo Mr. Big.

No crean que me volví loca y que ando ensenándoles  clases de literatura.

Mr. Darcy es lo que toda mujer quiere. Guapo, alto, con dinero, listo, enamorado perdidamente de la protagonista, con modales, caballero, leal y muy discreto.

Dónde los venden porque quiero cuatro de esos!!

Las mujeres siempre nos quejamos que ya no hay hombres buenos en esta tierra. Queremos todo el paquete. Un Mr. Darcy. Ahora la pregunta principal… tú eres una Lizzie Bennet? (la protagonista de la novela, la cual es sumamente culta, divertida, familiar, con principios, honesta y siempre dice lo que piensa y siente.)

Cuando estamos mal con nosotros mismos y vibramos cosas negativas siempre se nos acercan personas iguales. Por eso, las relaciones destructivas. Pero cuando estamos sanos y limpios por dentro vibramos puras cosas positivas. Y es ahí cuando se acercan este tipo de hombres.

Cómo pretendemos las mujeres tener un Mr. Darcy cuando no sabemos ni qué queremos ni lo que somos por dentro??

Las nuevas historias de amor son totalmente diferentes.

Lo conoces en el antro súper borracho y crees que ese es el hombre para ti. No ves desde el principio los focos rojos que te avisan que no es para ti. Mostraré cinco ejemplos que me han pasado.

1.       Estas en una fiesta casual y te presentan a un Mr. Darcy. Después de horas de conversación amena él se escusa para ir al tocador. Si regresa con polvo blanco en la nariz y un poco en el cachete, llama a la policía, no solo no es Mr. Darcy, es un drogadicto y aparte envidioso… chingaooo la droga se comparte!!

2.       Si en un antro se te acerca un Mr. Darcy bizcochito hazle la plática. Si te pide tu teléfono después de horas de platicar y de bailar, dáselo mujer, ni lo pienses. Pero si al sacar su celular ves en la portada a una mujer y le preguntas quién es y te dice que su novia. Dale el teléfono… te tu ex novio al muy simpático…

3.       Si sales con un Mr. Darcy y sólo habla de su ex novia, todavía no la olvida ni la olvidará y sólo te va a usar.

4.       Si estas con Mr. Darcy en el antro con sus amigos y tus amigas y sólo pregunta cosas de tus amigas estas mal de la cabeza si te quedas ahí. Lígate a uno de sus amigos y vete con él.

5.       Si un Mr. Darcy es lindísimo contigo antes y durante el acto “hacer el amor”, pero como se viene se va… ojalá de perdida hayas usado protección oséase condón.

Ninguno, en todos los casos anteriores es un Mr. Darcy.

Por qué los catalogamos así desde el principio si no se lo han ganado?  Por qué no dejamos que pase el tiempo, muestre interés, educación, amor, dedicación y así darnos cuenta quien es este zopenco: un Mr. Darcy o un plebeyo.

Los ponemos en un pedestal y claro… cuando nos fallan o nos traicionan ahí andamos llorando. Y quién tiene la culpa? Nosotras claro. Nadie es perfecto, pero el interés tiene pies, y cuando un hombre de verdad te quiere y te respeta hará lo que sea por hacerte feliz. Será un autentico y bello Mr. Darcy.

Les contaré una bella historia de amor…

“Hace tiempo, en la ciudad de México, vivía una mujer de veintisiete años  que día a día a vivía a toda madre su soltería. Iba a castings, al gimnasio, salía con sus amigas y obvio bebía, cuando sin quererlo apareció en su vida una gitana que le leyó las cartas diciéndole que su príncipe azul estaba cerca. Ella no creyó la profecía de esta gitana y se fue de fiesta esa noche.

Cuál fue su sorpresa al descubrir en su BlackBerry Messenger la foto de un amigo suyo con un bizcocho. “Tengo que conocerlo” pensó.

Le pidió a su amigo el contacto y cuál fue su sorpresa?? Que el bizcocho en cuestión la agregó!!

Pero la relación estaba destinada a no sobrevivir. El bizcocho estaría dos semanas fuera de México y se conocerían hasta entonces. Se escribían mensajes todos los días todo el tiempo. Eran cartas interminables, cartas de amor cuando sólo se habían visto en fotos.

Un día platicando ella le dice que su libro favorito es Jane Eyre… a lo que el responde: “De Charlotte Brontë.”

Ella casi se moja de la emoción, osea que casi glasea el calzón.

Así pasaron las dos semanas. Muriendo por conocerse, riéndose, hablando de libros y de películas, de su pasado y su futuro.

Llego el día esperado. Se conocieron.”

Coff coff. Aquí termina la historia. Me gustaría decir que se conocieron y que vivieron felices para siempre, pero seamos realistas, eso nunca pasa. Ella es muy complicada y él demasiado bueno.  Ella no se conforma con cualquier cosa y él le demuestra todos los días que es su sueño.

Mientras tú como mujer sepas lo que mereces no solo te llegará un Mr. Darcy, te llegarán miles, porque no hay nada más atractivo que una mujer segura, confiada, honesta y con las ideas muy claras. Quiero esto en un hombre… puedes dármelo?? Bien, si no quítate de mi camino que tengo mucho que recorrer y mucho que aprender.

Las historias de amor no existen pero lo último que me enteré de los modernos Mr. Darcy y Lizzie Bennet es que hoy cumplen un mes…

Que sucederá después?

Vamos a ver…