Necesito que dejen de pensar que soy pendeja, número uno y lo principal. Para la gente que no sepa, hace un año en un programa llamado El Frasco, conducido por Mau Nieto y Roman Torres, salieron dos episodios donde se me insulta severamente. Lo vieron millones de personas. En el especial de año nuevo; salen Slobotzky, Daniel Sosa, Ricardo Pérez, Mau Nieto, Roman Torres y Pepe y Teo; estos dos últimos son activistas comunicadores. Son abiertamente gays y ayudan a hombres y mujeres con su canal de youtube, en el que promueven el amor y aceptación de uno mismo. Ayer, pedí que Pepe y Teo, sobre todo Pepe, se hiciera responsable de cómo había fomentado y aplaudido conductas misóginas en El Frasco, ante millones de personas.

¿Por qué un año después y por qué a ellos? Hay una respuesta a eso. ¿Existen los aliados? Claro. ¿Todos somos machistas? Por supuesto. ¿Esto va a cambiar? Poco a poco, con debate, puede ser.

Antes que sigas leyendo, advierto: Esto es largo, de hecho, es mi post más largo hasta el momento, parece un gran chisme, pero en el fondo, es mi revolución. Cada quién tiene su lucha. Ya no me van a decir que no canalizo bien mis emociones cuando he sido públicamente ofendida durante un año de pandemia. Si no son feministas, por lo menos espero que, la persona que lea esto, entienda lo que se siente ser agredida todos los días por programas en los que no estuve. Y sobre todo, ya no recibiré consejos de gente que no estuvo mientras era agredida públicamente. No seré insultada nunca más.

Continuemos, porque si quieres saber, vas a tener que leer.

Cuando salió el programa escribí mi primer post del 2020, La mierdera felicidad. Hoy, que parece que fue hace tanto, hago este sobre el mismo tema, otra perspectiva.

Pepe y Teo fueron los últimos en ser señalados sobre el incidente; en La mierdera felicidad, mi objetivo fue Mau Nieto. Después, varias feministas se fueron contra él en twitter, porque nos “dio permiso” de marchar el ocho de Marzo. Yo fui una de ellas. Pero claro, yo ya lo había señalado como misógino y abusivo por usar su programa como una propaganda para hundirme a mí y a varias mujeres, porque si creen que fue una casualidad que el tipo hablara de relaciones tóxicas, invitando a mi ex novio, si creen que eso fue algo fortuito, deben, les reitero, dejar de pensar que soy pendeja.

Daniel Sosa pidió hace justo un año, que quitaran un video de ese programa, pues una vez más, Mau Nieto lo invitó para hablar cosas horribles de una mujer que por años había sido pareja de Sosa. Por lo menos Sosa, aunque ya no está con ella, pudo tener dos dedos de frente, pedir que quitaran el video y parar el abuso que le venía a su ex. Yo no tuve tanta suerte.

Vamos más atrás. Cuando fui abusada por mi padrastro, la persona que me debió defender, era mi madre. No me creyó (No la juzgo, ella no sabía, como muchos ahora, que eso no sólo no era mi culpa, tampoco sabía que se podía actuar y meterlo a la cárcel), pero a mis diez años me sentí desprotegida, me sentí sola y eso quedó en mi alma siempre. Durante casi toda mi vida, dejé ese tema en paz y normalicé la relación con mi padrastro. Al entrar al mundo del stand up, fui ofendida por todos lados. Pero después de años de abusos y agresiones en mi trabajo, pude alzar la voz. Se requirió mucha terapia, dejar el alcohol y asumir mi rol de cómplice ante varias situaciones (cómo estar en el mismo bar con todos los comediantes que me llamaban “puta” abiertamente). No pensé que los standoperos se volverían famosos y con eso, tuvieran un poder con sus palabras que no fueran chistes en el escenario. Todos sabían a medias mis problemas con mi pareja en ese momento, pero afuera, nadie sabía nuestros nombres. Hasta que salió ese programa.

Mi alcoholismo, es mío. Y cómo he dicho antes, una de las razones para dejar el alcohol, era tomar el control de mi vida y dejar de poner excusas de las cosas que me pasaban. Ser actriz principal de mi historia. Nunca había estado más consciente, abierta y conectada con el todo. Sólo por hoy.

Me vulnero, para que comprendan y puedan usar la información a su conveniencia, como todo. Quiero que se den cuenta, que cuando sucedió ese video de hace un año; yo ya estaba sobria, alejada del medio y con otra persona. Esto, es importante.

¿Qué cambió? ¿Por qué me insultaban ahora? Yo ya no estaba con él y la respuesta, después confirmada por él en una conversación privada conmigo fue: Yo tenía novio nuevo. Él quería pertenecer al grupo de los famosos y sacar su dolor frente a miles de personas. A mí, Ricardo Pérez hoy, no me puede importar menos, pero no olvidemos el eje central de esta conversación.

Hay feministas de todo tipo; hay feministas que marchan, las que queman cosas, las que se sientan a explicarle con amor al agresor que hizo mal, las que se pelean en twitter, las que hacen activismo, las que ayudan con pláticas, talleres y lugares de contención para las víctimas.

Hay feministas que no apoyo, que dicen que las mujeres trans, no son mujeres. Y hay feministas como yo. Las que se pelean primero por sus causas, para poder sanar y después ser congruentes con su discurso, no puedo hablar de valentía cuando no uso mi voz para señalar a un agresor. Al final, sigo siendo esa niña de diez años. Para mí, no importa que el mundo esté creado por y para los hombres heterosexuales, lo sé, lo veo, pero la diferencia es que ahora tengo los ovarios bien puestos y eso, da miedo. No nos llaman locas por una razón. Las locas, somos las capaces de todo. Entendí, que mi comedia tenía que cambiar junto al contenido de mi canal en youtube e hice Culpables, para que aprendamos juntos, yo con ustedes, que nada es blanco y negro, hay grises.

Yo no soy una víctima, pero ya me cansé de ser el punching bag de varios comediantes. Durante años no querían mi relación con Ricardo, ya no estamos juntos. No me querían en la escena, ya es raro que colabore con algún comediante. No me querían en el Woko, ya no estoy ahí.

Después de mi tan sonado escándalo del Frasco, empezó un programa llamado Verdad o Shot (después comprado por la corporrisa, ya saben, de mi ex) en el que, sin miramientos, varios comediantes dijeron cosas espantosas sobre mí ¿Por qué no salió a defenderme nadie? ¿Todos me odian? No, sólo son unos cuantos, los que tienen el poder y la voz, la mayoría hombres. Todas las comediantes hemos sido acosadas o abusadas en cierta medida. Pero no perdí la fe, porque puedo ver ahora a varios comediantes en su despertar: Carlos Ballarta, Fran Hevia, Escalante, Anibal “el muerto” y muchos más. Sin incluir a los aliados gays; Manu, Ray Contreras, Pablo Moran, etc. La comunidad LGBTTTIQ me ha ayudado a deconstruirme como nadie. Aprendí que en mis shows, decirle pasivo a alguien de manera despectiva, era machista ¿Qué? ¿Decirle eso a un gay, es mofarme de él porque es la “mujer”? Y dejé de decirlo, apenada de todas las veces que lo dije arriba de un escenario.

Sobre todo, tenemos a las mujeres en el gremio que hacen la diferencia: Myr Ramirez, Gaby Llanas, Adriana Chavez, Cynthia Híjar “Feminasty”, Plaqueta, Sara Silva, Jey Aderith, Ruffinelli, Michelle Rodríguez, que con su increíble talento, nos demuestra su empoderamiento con sencillez y humildad, entre muchas otras que me faltan. Puede que ustedes no lo sepan, pero mis hermanas en esta lucha que no termina, hemos cambiado, pero nuestro objetivo, aunque parezca distinto, es el mismo. Hacer espacios seguros, dar contención a nuevas comediantes, ser una voz, pues es un privilegio subirnos con un micrófono al escenario en un país donde matan once mujeres al día.

Después, mi ex, decidió, con su nueva novia, seis meses después del Frasco, volverme a insultar ante miles de personas. Una fan suya, trató defenderme y ¿qué pasó? Esa chava fue insultada y se le dijo en repetidas ocasiones que se matara. Así, el odio, llegó a niveles horribles. Yo ya tengo piel de acero, pero una chava, que sólo me quiso defender y decir: “Paren, esto ya se salió de control”, le dijeron: “Muérete” en repetidas ocasiones.

Nadie la defendió, mucho menos sus ídolos.

Le escribí a esta chava de forma privada y es cuando dije: “No, no más.” He hice el live. No hablé del caso de la chava porque la gente la iba a buscar e iban a decirle las mismas cosas. Hablé del mismo programa y señalé ahora al responsable: Ricardo Pérez. Esto no tiene cinco años, lleva un proceso mental y emocional de un año, que aunque no hagamos shows, existen estas plataformas en las que él era responsable de perpetuar el odio hacía una mujer que ahora llegaba a otras mujeres.

Cada vez que me buscan en google, sale mi ex, pero he decidido ahora, hacer algo con eso; que salgan los debates, que salgan las denuncias, que salgan mis posts. Esto no es una venganza personal, es decir: Basta. O aprenden estos comediantes que no se puede hundir a un ser humano de esta manera, o alguien va a acabar muerto.

Hice el live y me preguntaron por Pepe y Teo, a lo que dije; “Ellos estaban ahí”

¿Por qué no los señalé ahí? ¿Por qué no dije nada de ellos? Precisamente porque son activistas, porque están cambiando, personalmente y a su público. Esto no es una cacería de brujas.

De repente, el hate comenzó a bajar. Pero cada que Pepe hablaba sobre una mujer, defendiéndola en redes sociales, me arrobaban y le pedían que hablara de mí. Como él dice en su video: Él, en el fondo, sabía que había algo inconcluso.

Y esperé esa disculpa del aliado. Quiero especificar algo: Yo era y sigo siendo fan de Pepe. Me duele en el alma, que esta sea nuestra relación. Creo que pudimos ser muy buenos amigos, una alianza fuerte y duradera, pero decidió creerle y apoyar al agresor en su momento. Teo dijo en el video que no hablé de él, que a él lo justifiqué. No Teo, sólo que observo con atención como alguien habló de un abuso sexual y tú te paraste y le diste un abrazo. Tú pediste parar la conversación. Y eso, ya es mucho para mí. Es lo menos que espero de un aliado, independientemente de las risas.

Después del live, más de diez mil mujeres me empezaron a seguir y en mis stories (que ahora están en mis destacados), promoví las mujeres que están haciendo comedia. Mi historia es mía, pero mi plataforma es de todas. Varias mujeres me pidieron perdón por reírse del Frasco. Recibí apoyo de mujeres tan empáticas y despiertas, que me di cuenta que, aunque la pandemia paró un poco estas denuncias, el dolor seguía ahí.

¿Qué tienen que ver las violaciones y feminicidios con varios programas donde se habla mal de mí? Todo y nada. Los micro machismos de nuestra sociedad son los que llevan a acciones más graves.

Al terminar el live, no pensé subirlo a ningún lado, hasta que el compañero de mi ex, Slobo, me mandó mensajes pidiéndome de favor, que no subiera ese live a mis redes o subirían cosas mías. Amenazándome. Moría de miedo, pero mis amigas feministas, que estaban a mi lado mientras yo lloraba después de defenderme, me dijeron: “Ahora lo subes, no tendrán tu silencio nunca más.”

Eso hice, y lo subí en mi fan page, en el cual me siguen miles de personas por mi trabajo desde hace años. Esto es importante: Llevo trabajando en el medio hace mucho; escribo guiones y aquí, actúo, hago stand up, campañas. Vivo bien de lo que hago, todo lo contrario a lo que puedan pensar; que me suban seguidores por un escándalo, no me da trabajo, me quita, de hecho.

Una mujer subió mi live a youtube y ahí, comenzó todo. Los días pasaban y no se calmó el asunto. Todo lo contrario; al barco se subieron tres comediantes más: Mónica Escobedo, Paty Bacelis y Blanquet. Pongo sus nombres sin miedo, porque si alguien supiera que miento, ya tendría yo una demanda por difamación. Me llamaron borracha violada, toxica, loca, que agredí una mujer con cáncer (por sacar al abusador de un bar por el que se inició el Me too en México). Se me acusó de homofóbica, violenta y golpeadora. Al parecer, esto no iba a acabar. Lo vieron miles de personas en el programa que mencioné antes, “Verdad o shot” conducido elocuentemente por el preparado Alex Quiroz, que nunca olvidaré sus risas cuando se me insultaba de esa manera.

¿Qué carajos buscan estas personas? ¿Qué me mate? ¿Joder mi carrera? ¿Qué vuelva a tomar? ¿Qué me vaya a otro país? ¿Cómo parar esa bola de mentiras que me destruían todos los días? Les juro, con el corazón en la mano, sin afán de victimizarme, que creo que lo que buscan es que me mate ante una grande depresión al recibir todos esos insultos y mentiras.

Y cuando lo haga, dirán: ¿Ven? Se mató porque estaba loca.

Sí, tenían razón, me quería morir. Lloraba en mi baño encerrada cada que salía uno de estos videos agarrando mi celular y pensando: ¿Qué hago? ¿Qué escribo? Ahora, ¿cómo salgo de esto?

Mis colegas y amigos me decían: “Eres fuerte, vamos, puedes con esto y más, equis… ”

No sólo no lograba que parara el acoso hacía mí. Se intensificaba. Todo esto mientras yo vivía mi sobriedad, mi trabajo actuando en una serie y mi nueva relación. No había noche que no pasara por mi mente ¿qué hice? ¿Por qué tanto afán en lastimarme? Porque eran sus palabras contra las mías, porque yo no tengo la exposición de ellos y así, de nuevo, comenzó el hate en redes sociales. No había día que no me temblaran las manos para denunciar tanto acoso; pues ya estoy catalogada como la loca. La demente. La que quiere llamar la atención.

Mónica me llama “Borracha violada”, hago un post sobre el tema en mi blog; con todo amor y respeto. Después, ella es insultada en Gatada de vatos, programa de Franco Escamilla, en el que él dio la cara y pidió perdón sin ser el responsable, pero lo hizo, porque eso se debe hacer al prestar su foro a personas como Richard Villa.

Ahí, ella recibió el apoyo de todo el gremio, incluyéndome. Pues no existe la sororidad selectiva. Hay mujeres que yo dañé a las que les he pedido perdón. Hay mujeres que me lastimaron que hicieron lo mismo, pero estas personas no estaban dispuestas a pedir perdón a pesar de los aprendizajes. Días después, Mónica fue invitada a Pepe y Teo. Y pensé: “¿Por qué?”

La gente me seguía etiquetando cada que Pepe apoyaba a una mujer en twitter y le pedían una disculpa pública para mí, así que dijo que haría un live. Yo de forma privada le dije que parara este asunto. Le conté cómo yo había ofendido a una mujer, que aunque fue por cuestiones personales, la ofendí públicamente hace años. Le conté que le escribí un whatsapp a ella y pedí perdón. Le traté de hacer entender a Pepe, que esta era su oportunidad de aliarse a mi dolor. No me pidió disculpas en privado, pero me dijo que haría ese live desde el amor. Le dije que me avisara cuando lo hiciera y ahí quedó todo.

Al verlo defender a Nath Campos y señalar a los conductores de Hoy por no ser empáticos, me volvieron a etiquetar y lo dejé pasar. Pero cuando una compañera mía le hizo ver en un video sobre feminismo, que él cargo con las culpas del agresor y vi a Pepe aliviado para no hacerse responsable, me lastimó profundamente. No habíamos aprendido nada.

El domingo hice algo insólito para mí; pedí en unos stories que se bajaran los videos de “Verdad o shot” donde fui ofendida. Se bajó el de borracha violada ¿saben cómo? Porque hablé, la gente me escuchó e hicieron eco.

Ya no era esa niña que no podía defenderse, era una mujer de treinta y seis años pidiendo justicia. Me llaman oportunista; pero toda esta gente que me humilló públicamente, apoyó a Nath. La mujer que me llamó borracha violada, compartía información sobre el abuso sexual y todo hubiera estado bien si el público no me hubiera mandado screenshots sobre cómo Mónica se seguía justificando de haberme llamado así: “A veces la gente saca lo peor de nosotros”, al parecer, yo tenía la culpa, una vez más, de ser humillada en público.

Ahí es cuando dije una vez más: “Basta”.

Nadie merece ser insultada como yo lo fui durante meses. Nadie merece ser acosada por una relación que no funcionó. Nadie merece ser objeto de burlas de mis “colegas” famosos. En la comedia, uno debe pegarle al opresor, no al oprimido. Y así debe ser en la vida.

No hay nada que me guste ahora más, que darle al de arriba, al del poder. Los de abajo, no merecen ser maltratados, pero sí unidos.

Aquí vienen Pepe y Teo. Ayer subieron un video pidiéndome una disculpa por una serie de tweets que subí. ¿Fueron duros mis comentarios? Sí, pero yo ya había pedido a los aliados que se dieran cuenta del dolor causado. Ahora, los necesitaba más que nunca. Sí Pepe y Teo, los necesitaba.

Al lograr bajar el video de “Borracha violada”, quise llegar más lejos. Recuerden el principio de mi post; pendeja, no soy.

Pepe y Teo unos días antes habían hecho un video sobre feminismo con Myr Ramirez (la mujer no sólo dio información, dio cátedra) y yo sabía que era mi oportunidad para que una vez más, los aliados me escucharan.

El feminismo no es sobre mí, pero a la vez sí, porque mi historia puede ayudar a algunas mujeres e identificar nuestra propia misoginia; no quiero que ninguna, jamás, se quede callada ante insultos o acosos. No quiero que a ninguna mujer se le vuelva a decir: “Ojalá te mueras” por defender los derechos de otra mujer o los propios.

Y decidí, dar el strike número tres para hacer home run.

Mau Nieto fue el primero con mi post, mi ex fue el segundo con mi live y ahora, necesitaba el despertar de los aliados.

Puse unos tweets, donde pido congruencia. Esto no se trata sobre mi ex relación, para mí, esa relación está terminada hace mucho. Efectivamente, ya sé que hacer cuando un acosador, como Fredy el regio, me agarra la nalga en un camerino. Lo que sí necesitaba, es que los aliados se dieran cuenta que mi dolor hace un año, se había pasado por alto.

Y sí, Pepe, obviamente estás perdonado. Me salieron las lágrimas cuando dijiste que se te cierran foros por ser gay, lo siento muchísimo, te comprendo, porque a mí también. Pero cuando se te dio un foro grande, lo usaste para aliarte al agresor. Te entiendo, entiendo tu opresión, entiendo tu dolor y te abrazo en lo más profundo de mi alma. Yo también hice alianzas con el agresor, mi padrastro y muchos otros, para tener una carrera.

Lo que hiciste ayer, pararte frente a una cámara y hablar, abre el debate a lo que consumimos. Abre los ojos a mujeres y hombres heterosexuales, lesbianas, gays, gente queer, personas trans y sobre todo, llegas a miles de personas que no tienen cómo defenderse. Lo que hiciste, se llama amor.

Hay niñas en Oaxaca siendo vendidas a los doce años. Siguen matando a los oprimidos. ¿Tus disculpas ayudan a mi ego o a todos los oprimidos? Mi ego, quiere que bajen todos esos videos donde se me difama.

Ese es mi ego, pero la realidad es más profunda: Tu discurso ayuda, nutre, salva. El perdón es el bálsamo del amor, y como dijiste ayer, ya puedes dormir tranquilo.

Ayer hubo un precedente, Pepe y Teo ya no señalaron a la gente que ellos creen que están equivocados, pues efectivamente, todos estamos coludidos, ellos como figuras públicas admitieron haber lastimado a una mujer. Todos hemos querido caer bien “al falo”. Como dice mi amiga Mariana Reyes en Culpables, Freud no tenía razón en que envidiamos el pene, envidiamos lo que representa: El poder.

Sobre todo, dijeron algo mágico: “Nos hacemos responsables de lo nuestro.”

Pepe dijo: “Venía cargando con esto, mucho tiempo. No sabía cómo hacerlo.”

Yo te puse la pauta de cómo hacerlo, Pepe.

No voy a descansar hasta que esos videos estén abajo, lo vieron millones de personas. Millones. No quiero que la gente diga que no existen aliados, porque los hay. Y al ver el programa, pareciera que no, pero los hay. Ellos lo son. Demostraron con su disculpa ayer que, aunque no me puedan abrazar, me dieron, con sus palabras y responsabilidad; amor, amor del bueno. Las disculpas son sinceras, las sentí en mi ser. Lloré. Porque sentí un poco de justicia.

Home run: Toda la gente dijo lo que yo ansiaba leer (entre cosas horribles hacía mi persona), pero leí las palabras claves; “Pepe y Teo no son los culpables, ¿dónde está la responsabilidad de Mau Nieto, que sigue lucrando con ese video? ¿Dónde está el ex novio que dijo todo lo que dijo?”

Exacto, por fin, después de un año y arduo trabajo sobre este tema, comenzamos a señalar a los agresores.

También se me dijo que lucro con el testimonio de Nath, y no, pero las palabras de esa poderosa y valiente mujer, que habló ante millones de personas, hicieron eco: Habla, lucha, aunque te insulten de nuevo, aunque te llamen oportunista, aunque saquen viejas cosas sobre ti. Porque cuando fui insultada por diferentes comediantes, durante este año, nadie me defendió, pocos me escucharon, y de todas formas, se me siguió insultando. Así que no hay nada con lo que se me agreda, que no se me hayan dicho antes. Ya no tengo nada que perder.

Así, llegamos al final de esto.

Ayer, dos personas, de las más escuchadas en su comunidad, dieron la cara y pude ver cómo los oprimidos, siempre pedimos perdón por nuestros errores. Ese es nuestro gran valor; la empatía. Te comprendo, te pido perdón, te perdono, estamos juntos en esto.

Y nos damos cuenta cómo los verdaderos culpables, se lavan las manos diciendo: “Yo no hice nada. Eso no es acoso. Eso es bullying.”

Sí es acoso y, aunque no deberían saberlo, sí pensé varias veces en matarme. Y cuando dejas el alcohol, todos tus sentimientos están ahí, ya no tienes nada con que evadirlos, están a flor de piel. Eso no me hace una victima, me hace una sobreviviente. Muchas mujeres ni siquiera tienen el lujo ni privilegio que tengo yo; no tienen internet; ni educación o libertad. Este año salió un reportaje de cuántas mujeres analfabetas hay en México. Sé de mujeres que no tienen la posibilidad de escapar una situación de violencia, no tienen voz. Matan a mis hermanas todos los días, las violan, las tiran en barrancos. Mujeres trans se suicidan por el odio que ejercen sobre ellas. Todos estamos coludidos, todos somos parte de eso.

Lograré quitar ese capitulo y otro del Frasco donde se me insulta de una manera contundente. Me llaman cosas espantosas. Nunca tendrán la conformidad de mi silencio. Mi historia es mi único testimonio, no conozco la historia de todas, pero sí la mía, y al compartirla, le pego al sistema. Esto es para que no volvamos a atacar a una mujer de manera mediática, para que no seamos el opresor, para cuando se nos presenté la oportunidad, un foro grande, podamos hablar elocuentemente y ser mejores personas.

Termino este escrito diciendo; no soy pendeja. No necesito followers por escribir un tweet de denuncia ante el acoso. No necesito decirle a la chava que fue violentada por “los cotorros” que cuente su historia, porque por ahí la vi ayer en tweets defendiéndome como yo lo hice hace unos meses con ella, y así, se crea una red de apoyo entre nosotras y los aliados.

No pierdo credibilidad por seguir señalando lo que hace un año me lastimó.

No voy a aliarme nunca con el agresor. Por cierto, la gente que me escribe diciendo que soy amiga del Tío Rober; trabajé con él en La Hamburguesita porque la idea era hacer un debate con consejos machistas que él le hacía a Rorri y consejos feministas que yo hacía y el debate me encanta. Siempre existe la posibilidad de cambiar para bien, siempre. Después lo invité a Culpables, dónde se volvió a tocar el tema y es evidente que ya no estamos en el mismo canal. Para mí es un colega. Lo quiero, pues no he visto su maltrato o abuso a mujeres. Su comedia, es su pedo. Cada quién hace lo que necesite para comer.

Repito, no me traten de pendeja. No lo soy.

Todo está pensado. Todo lo que hice este año al defenderme de diferentes maneras, culmina aquí; mientras escribo. Mientras se piden y se reciben perdones.

Por esos videos mencionados y muchos más, se me dice traumada, rota, alcohólica. Que no he sanado, que estoy enferma, loca, que tengo odio; no es el caso, pero si fuera; ¿saben lo que esos comentarios le hacen a una persona “rota”? Lo que sí soy, es enferma emocional, pues soy alcohólica. Soy feminista, pero también soy un ser humano. Ojalá que con ese ímpetu, se le juzgara y señalara al agresor de todes.

Me dicen: Deja de hablar de eso, sana, ve a terapia, no señales, no quieres justicia, quieres venganza, el feminismo no es sobre ti.

Lo personal es político; mi feminismo, es mi historia, mi terapia y sanación, es mía.

Aún recuerdo cuando denuncié a Mau Nieto en twitter y muchos de mi gremio sacaron historias mías para minimizar lo de Mau; recuerdo estar a punto de subirme al escenario mientras lloraba y la abridora del show, Caro Campos, me tomó la mano y me dijo, no estás sola. Y eso quiero decirle a todas. No están solas.

Pepe y Teo abrieron, con esa disculpa, la caja de Pandora. Se dieron cuenta que efectivamente no forman parte del club de Toby y que las únicas alianzas que importan, son las nuestras, para compartir nuestros foros, para hacernos responsables, para que nuestra voz sea escuchada. No se preocupen por los agresores, tengo fe y plena consciencia que pronto, se les va a caer el teatro.

Pido de manera formal, con un escrito, que Roman Torres y Mau Nieto bajen esos dos videos que me humillan públicamente y con el que aún monetizan. No pido disculpas de los otros dos (Slobo y Ricardo) pues es evidente, que pase lo que pase, no lo harán. Siguen pensando que esto es sobre la relación, que no lo es. La salud mental, no es un juego, lo que hicieron no es chistoso y al verme empoderada, sin necesitarlos, me trataron de hundir más.

Ricardo Pérez: Tú sabes como le diste información a toda esta gente para lastimarme, tu fama no fue suficiente, quisiste joder a la mujer que no pudiste tener porque, cómo me dijiste una vez, pudo más tu ego que tu lealtad. Ojalá no dañes a más mujeres y veas en el fondo de tu alma, como casi me destruyen tus palabras y las armas que le diste a toda la gente para tu venganza. La relación, nada. Esa relación amorosa se acabó hace mucho, pero sigues sin admitir cuánto lastimaron tus “anécdotas” disfrazadas de comedia. Espero que pronto, la gente se de cuenta quién eres de verdad.

Ayer, gracias a ese video que hicieron Pepe y Teo, pude abrazar a mi niña de diez años y decirle: “No estás sola. Aquí estoy yo, ya hecha mujer, ya sobria, con todos mis errores, con toda mi oscuridad. Niña mía, ya puedes defenderte ¿viste? Sí puedes defenderte. De forma contundente, dura y estratégica.”

Eso le deseo a todo ser humano que ha sido violentado de la manera que sea, que cuando sienta ganas de morir de tristeza, pueda abrazar a ese niño, defenderlo y decirle: Lo logramos.

 

Nota: Ricardo O´Farrill, uno de los comediantes más famosos de este país, mientras yo escribía esto, sacó un video diciendo que el bullying que yo había recibido no era comparable a una violación. Que me quería subir al tren del mame de Nath Campos. Es cero sorprendente que un hombre con tanta influencia, que ha pedido respeto del público para que ya no lo insulten, que ha recibido criticas por hacer chistes de pedofilia y que habla de la salud mental y depresión, diga eso, es la mayor prueba de lo coludido del sistema patriarcal. Sí es acoso lo que sufrí y sigo sufriendo por videos como el tuyo, Ricardo O´Farrill. Tu poder no me da miedo, me da pavor la gente que te sigue y te da la razón. Espero, que desde tu privilegio, puedas darte cuenta de lo que acabas de decir y con todo respeto: Ojalá que nunca recibas, lo que das.

Nota2: Me acabo de enterar que no se entiende mi analogía sarcástica del béisbol; o sea que no le di a ningúna pelota, pero hice home run. Miren, ya olvidenlo, eso me pasa por andar poniendo ejemplos de deportes que ni comprendo.

 

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