Es bien sabido que a las mujeres no nos gusta que nuestros hombres vean pornografía, también es bien sabido que a los hombres les encanta. En nuestros tiempos, basta un buen plan de internet y estar en el baño, para que cualquiera tenga acceso al sexo, y el sexo, es lo más visto en la red.

¿Cómo se puede ignorar que tu hombre puede ver tetas y nalgas en cualquier parte? Antes, el hombre tenía que pasar por la vergüenza de ir a un puesto de periódicos a buscar su ejemplar de Playboy y sus derivados, o en su caso, ir a una sex shop y adquirir la película de su preferencia. Hace un par de semanas, una de mis mejores amigas (pongámosle Susanita) llegó a mi casa con dos botellas de vino y un problema.

Cualquier amiga mía sabe que si trae alcohol a mi casa estoy dispuesta a escucharla. Lleva poco tiempo viviendo con el novio, y claro, los problemas se germinaron en el mismo momento que ella conoció bien al susodicho: “Odio que siga a mujeres en Instagram, tetonas, nalgonas, buenísimas, es horrible, me hace sentir mal con respecto a mí misma.”

Cabe resaltar que Susanita es hermosa y tiene muy arriba su autoestima. “Es como si necesitara algo más que no le puedo dar”, me dijo. Recién comienzan una vida juntos y no se pueden poner de acuerdo en una cosa así; para él es inofensivo, para ella es lo más ofensivo que pueda existir. ¿Cómo hacerles entender a nuestros hombres que no es normal que sigan esta clase de cuentas? Una mujer debe ser segura de sí misma, eso está claro, pero si ya de por si combativos con estereotipos imposibles en revistas y televisión, ahora también lo hacemos en redes sociales: Mujeres en ropa interior o en traje de baño que siguen la atención de nuestros hombres.

Antes era diferente, sí, hablo de aquellos tiempos que parece que sucedieron hace siglos atrás, pero que solo han pasado un par de décadas o menos. Cuando yo era niña, si le gustabas a un puberto, debía aprenderse el teléfono de tu casa y llamar con la esperanza que no le contestara tu papá, ahora, ¿para que aprenderse el teléfono o siquiera pensar en una relación cuando hay mujeres ofreciéndose al por mayor?

Susanita me dijo algo muy cierto: “Que envidia de nuestros padres y abuelos que no tuvieron que lidiar con nada de esto, el amor era el amor y punto, si había infidelidades, no eran por redes sociales.”

Que tu hombre siga cuentas de este tipo ¿se considera infidelidad? ¿Darle like a una foto de una mujer semidesnuda quiere decir que tu novio te puso el cuerno? ¡Qué sé yo! Pero algo es seguro, no es normal y el ser humano no está capacitado para incorporar esta modernidad en las relaciones amorosas.

Yo odio que mi novio siga este tipo de cuentas porque, como Susanita, me hace pensar que no tiene suficiente conmigo, que si tiene necesidad de verlo, es porque le hace falta. Y puede verlo donde sea; en el baño, cocinando, esperando que lo atienda el dentista. Me crea una sensación de infidelidad visual que no sé cómo expresarla. Ver mujeres en bikini en la playa es una cosa, verlas mientras esperas que pase el camión, es otra cosa.

¿Cómo podemos las mujeres incorporar esa infidelidad visual en nuestras vidas sin sentirnos menos? ¿Qué pasaría si nosotras siguiéramos cuentas de hombres mostrando su gran paquete viril? ¿Les podríamos decir lo mismo que nos dicen ellos? Algo como: “Perdón amor, no es que te ponga el cuerno si veo todo el tiempo en mi Instagram fotos de hombres con penes grandes, solo me gusta ver.” ¿Y por qué me gusta ver? ¡Pues porque la tienes chica y no me gusta! ¿Tenemos las mujeres que comportarnos como ellos para que nos entiendan?

Es imposible, a las mujeres no nos prende ver un pene grande, (ojo, me refiero en una foto, no en vivo, en vivo siempre se agradece un pene enorme), la cuestión es que para ellos es muy divertido y sexy ver mujeres semidesnudas todo el tiempo, pero pretenden que lo entendamos y lo solapemos, es decir, que estemos de acuerdo con eso.

No sé si es infidelidad, lo que sí sé, es que es una falta de respeto hacia nuestra pareja ser tan desconsiderados. Es tan sencillo como: No me gusta que dejes la pasta de dientes sin tapa ni que veas a mujeres desnudas en tus redes, me lastima, me ofende y humilla, porque no solo lo ves tú, no solo lo veo yo, todo el mundo que te tiene en tus redes puede ver qué tipo de mujeres te gustan, que las ves todo el tiempo y que yo no me veo así.

Es respeto hacia tu pareja no lastimarla, no hacerla sentir menos.

Si así comienza la historia de mi amiga ¿Qué pasará cuando ella se embarace, cambie su cuerpo y el vea a mujeres esculturales sin considerar a Susanita? Las mujeres necesitamos sentirnos deseadas. No es por ser persignada, mujeres guapas y con cuerpos hermosos existen y existirán toda la vida; el hombre las ve en la calle, puede hablar de ellas con los amigos, pero su mujer debe ser su luz, su energía.

¿Por qué desperdiciar nuestro tiempo en cosas que no nos llevan  a nada como seres humanos? Hombre, ¿estás caliente? Lee una novela erótica, toca a tu mujer, sedúcela, dile una y otra vez porque te fascina su cuerpo. No entres a Instagram a llenar tu vacío y tu poca hombría, eso lo puede hacer cualquiera.

Para mí, un hombre que hace eso, se me hace inseguro, naco y pobre de mente, es como los hombres que van al table a ver mujeres bailar desnudas o los que van a lugares de final feliz: Patéticos. ¿Qué no pueden conseguirse una mujer de verdad sin gastar dinero? Cualquier hombre puede decir: Esa mujer está buenísima. Un hombre íntegro dirá: Esa mujer es hermosa, pero no le llega ni a los talones a mi mujer.

Lo irónico del asunto es que el novio de Susanita es feo. Yo creo que si ella lo dejara, él jamás podría conseguirse de nuevo una mujer como ella. Y claro, menos podría tener a una mujer como las que sigue en sus redes. Porque, una mujer guapa y con cuerpazo, cuesta hombres, y si ustedes no tienen un cuerpazo o no son Brad Pitt, más les vale que sean ricos para tenerla.

Es momento de dejar las cosas claras, las mujeres hemos sido más permisivas desde que están las redes sociales: “Esta bien, no está mal que le des like a todas las mujeres de tus redes, está bien, no está mal que veas mujeres en tanga todo el tiempo, está bien, puedes chatear con mujeres que no conozco con tal de que no me dejes… al fin y al cabo, no me estás poniendo el cuerno. Cuerno, cuerno, lo que se dice cuerno, pos no me lo estas poniendo, todo es virtual y nada de eso es real, lo único que tenemos real, es lo nuestro.”

Imagínate, si hace eso en redes sociales importándole un bledo lo que tú sientas, ¿Qué crees que hará cuando tenga la oportunidad en carne y hueso?

Virtual o no, un ser humano se rige por sus principios y virtudes, por sus cualidades y sus valores, pero sobre todo: por amor.

Puede que haya mujeres que en verdad no les lastime que sus hombres hagan eso, mujeres open mind, ultra mega seguras de ellas mismas, pero que hayan otras cosas que las hiera.

Como parejas en un mundo cibernético, lo único que queda por hacer es ser transparentes: “Me duele esto, me lastima, no lo hagas. Esto no me molesta, adelante.”

Que no te importe lo que diga la gente, si a ti te molesta algo Mimosa, dilo. Si tu hombre no escucha, dilo de nuevo. Conciso y claro. Si a él sigue sin importarle, déjalo.

El amor es dar libertad a nuestra pareja sin lastimarnos a nosotros. Si en la libertad de tu amado, radica tu prisión, dale la llave y vete. Déjalo con su amado celular, que seguro le hará mucha compañía cuando se sienta solo.

 

@marcelecuona

 

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