Si, el título suena a la leona dormida… pero hoy, en el día de la mujer, se me hizo muy propio.

Tengo una confesión que hacerles mimosas. Soy un fraude.

No sé nada de hombres, mi disque Mr. Darcy salió más bien Mr. Patán… me mintió, se acostó con otra y ahora me dijo que se dio cuenta que ama a su ex novia, que es el amor de su vida y que luchará por ella.

¿Qué hacer cuando la persona que amas te llena de detalles tan hermosos como esos? La persona con la que pensé que estaría toda mi vida, con la que me iba a ir a vivir, con la que busque departamentos…

Pues nada, se siente como una patada en la panza, una decepción y una tristeza absoluta. He dicho frases tan absurdas como:

Ya no tengo lágrimas de tanto llorar.

Me duele el corazón.

¡Qué tonta fui! ¿Cómo no lo vi venir?

Porque claro, aquí en mi blog hablando que había encontrado a Mr. Perfecto, que me lo merecía después de la relación tan fea que había tenido… ¡y todo era mentira! Y todavía ayer, después de confesarme lo de la ex novia, se atreve a decirme que no soy una buena persona.

¡Pff! Después de apoyarlo, ayudarlo, aconsejarlo, apapacharlo, aguantarlo, escucharlo, llorarle… en fin, creo que sí, no solo soy mala persona, al parecer, soy hasta pendeja.

¿Qué hace que me atraigan tipos así? Ese patrón que no me deja de seguir…

Y entonces, fue cuando me di cuenta. Él puede ser mitómano, mujeriego, ojete… pero aquí la única culpable soy yo, por no creer en mis instintos, no hacer caso a los focos rojos y sobre todo, por amar a alguien más que a mí, yo le di el poder de tratarme como quisiera, el no valorarme a mí misma hizo que el pensara que soy poca cosa.

¿Es amor o soy masoquista?

(Cabe recalcar que cortó con su ex porque ella le puso el cuerno y al mes anduvo con otro, así que en efecto, creo… sin temor a equivocarme, que son almas gemelas.)

Cuando me dio la noticia de su reciente amor por su ex, no me quedó más remedio que decirle que la buscara, porque ella esta pronta a casarse, le dije que luchara por ella así como yo luche por él, en mi caso, perdí claro está.

Bueno, perdí y no… lo perdí a él, pero gané la satisfacción de quitarme a un mentiroso de encima, toda nuestra relación fue una mentira, me uso para tratar de olvidarla, me lleno de detalles y palabras falsas.

Se le olvidaron nuestras caricias, las noches que pasamos juntos, nuestra canción que siempre cantábamos a todo pulmón, cuando íbamos al teatro y me decía que nunca había sentido por nadie lo que conmigo, se le olvido cuando veíamos en la tele nuestro programa favorito, como nos conocimos, como nos enamoramos, nuestros viajes, como me enseño a manejar, mi piel, mis besos, como me alaciaba en su baño, nuestras peleas, platicas, mis lágrimas, olvido como nos reíamos, nuestras noches maratónicas jugando cartas, simplemente me olvido sin darme luto, duelo, despedida, nada.

Nuestra historia y nuestros recuerdos no existen en su memoria.

Y no lo odio, que Dios lo bendiga, pero ya me harté de ser la víctima. Ni una sola lágrima más por un hombre que me trato como si no hubiéramos existido, como si no hubiéramos prácticamente vivido juntos ¿Qué se merece un hombre así?

Claro, castración… por supuesto que deseo que todo se le regrese y le dé gangrena en el pene.

Pero un muy buen amigo me dijo hoy:

“Deja los rencores, deséale lo mejor y tú para adelante, no hay mayor satisfacción que avanzar… y después, te rías cuando veas atrás.”

Así es, le deseo lo mejor, ojala este con ella de nuevo, (que ante sus ojos es la mejor mujer para el) le deseo paz y que deje de mentir y de usar a las mujeres como objetos sexuales, porque un hombre que necesita de muchas para sentirse más hombre, no es más que el más inseguro de los mortales.

No hablaré de sus complejos ni traumas, esto no es para destrozarlo, es para decirme a mí misma: Gracias.

Una de mis mejores amigas me dijo el otro día ¿Cuántas veces te has dado las gracias? ¿Cuándo le has dado las gracias a Marce?

Nunca.

Así, que hoy, con este post me doy las gracias.

Gracias Marce por creer en el amor una vez más, expusiste tu corazón y lo destrozaron, pero no te preocupes, tu corazón te ama y siempre latirá por ti.

Gracias por dejar rencores, por ser bondadosa y haberle dado tu tiempo y espacio a una persona, veras que un día volverás a amar.

Gracias Marce por ser fuerte, decidida, por no agachar la cabeza, por enfrentar esto con dignidad. No fue tu culpa, así tenía que ser, veras que vendrá algo extraordinario la siguiente vez.

Gracias Marce, por estar rodeada de gente que te ama, te apoya, te ilumina… rodéate siempre de personas así de lindas, veras que si siempre te rodeas de gente así, un día tú lo serás también.

Gracias Marce por las lágrimas derramadas, por entender que cada lagrimita es un sueño roto, pero un día cesaran y tu rostro estará lleno de felicidad.

Gracias por entregarte, por amar, por entender, por ponerte en sus zapatos, por ser humana, por ser mujer.

Gracias Marce por ser tú, con esa cara, cuerpo, alma, por ser sincera, honesta, molesta, egoísta, soberbia, grosera… porque a pesar de tus errores, y por ellos, has podido crecer.

Gracias Mimosa Marce por escucharme, alentarme, soportarme. Gracias por levantarte, porque la caída fue grande y se requiere valor y coraje.

Porque las mujeres somos especiales, me rehusó a pensar que no somos iguales, no vengo de una costilla… yo fui hecha del mismo barro que los hombres, soy grande.

Y este post es mi homenaje, por ser mujer… a veces pendeja cuando me enamoro, cabrona cuando me desilusiono, porque soy feliz con unos nuevos zapatos, porque mi cuerpo puede dar vida, porque lloro con una buena película, porque trato de ser femenina, porque soy celosa posesiva, porque me da miedo la soledad, porque por ser vieja chupo gratis en los antros, porque con ser coqueta me salgo con la mía, porque el maquillaje cubre mis heridas, porque odio mi celulitis, porque me cagan mis estrías, porque estoy llorando mientras escribo esto, porque me se cualquier canción de Luis Miguel, o aunque sea la melodía, porque rompieron mi mayor ilusión, porque amo a mis amigas, porque me cagan las mujeres que están buenotas sin hacer ejercicio, porque me peso diario en la báscula, porque puedo tomar cafés interminables con mis padres sin cansarme, porque a veces creo que no podré con este dolor, con esta presión en mi corazón…

Todo esto me hace mujer.

¿Y saben?

Se, por ser mujer, que todo estará bien.

Marcela 3